África se está partiendo en dos, y este proceso geológico terminará cambiando el mapa del mundo tal como lo conocemos. Y es que no es un continente inmóvil, dado que bajo su superficie, una fractura avanza lentamente pero de forma inexorable, y los científicos ya la consideran en una fase crítica.
El Océano Índico se prepara para inundar una vasta zona del continente, creando un nuevo mar u océano que dividirá África para siempre. Justamente, el protagonista de esta transformación es el Rift de África Oriental, también conocido como el Gran Valle del Rift.
La zona de África que se está partiendo y dará lugar a un nuevo océano
Las investigaciones más recientes se centran en el Rift de Turkana, entre Kenia y Etiopía. Allí, los geólogos han detectado un dato clave: la corteza terrestre es mucho más delgada de lo esperado. En algunas zonas apenas alcanza los 13 kilómetros de grosor, frente a más de 30 kilómetros en áreas cercanas. Este adelgazamiento extremo indica que la región ha entrado en una fase avanzada del proceso de ruptura continental.
En su interior, las placas tectónicas (principalmente la placa africana (o nubia) y la placa somalí) se separan a un ritmo de apenas unos milímetros al año. Aunque este movimiento parezca insignificante a escala humana, en términos geológicos es suficiente para remodelar continentes enteros con el paso del tiempo.
Los expertos describen esta etapa con el término “necking” o estrangulamiento. Es similar a lo que ocurre cuando se estira un material plástico: se afina en el centro hasta que se rompe. En el caso de la corteza terrestre, esto significa que la fractura se concentra en una zona concreta, la corteza se debilita progresivamente y la separación de placas puede acelerarse.
Además, la acumulación de esfuerzos tectónicos durante millones de años no se libera de forma uniforme. Cuando esa energía se focaliza, la deformación avanza más rápido de lo previsto, marcando un punto crítico en la evolución del rift, según informó un estudio publicado en 2023 en el Journal of Geophysical Research.
¿Por qué se está partiendo el continente africano?
Este adelgazamiento de la corteza permite que el material del manto terrestre ascienda. Precisamente por eso, el este de África es una de las regiones más activas del planeta en cuanto a volcanismo y sismicidad. Cuando asciende el magma, no solo alimenta volcanes activos, sino que debilita aún más la corteza, facilitando la fractura.
En algunos puntos, como en Etiopía, ya se han observado grietas que se abren de forma repentina tras episodios sísmicos, alcanzando varios metros en cuestión de días. Estos eventos, aunque poco frecuentes, demuestran que el proceso no es completamente uniforme y que pueden producirse cambios visibles incluso en escalas de tiempo humanas.
Los científicos advierten sobre el nuevo océano que se podría formar tras la división de África
Si el proceso continúa, el Rift de África Oriental se ensanchará progresivamente. En una primera fase, esto implicará mayor actividad sísmica, nuevos episodios volcánicos y la formación de grandes depresiones que podrían llenarse de agua, dando origen a lagos cada vez más extensos.
Con el paso de millones de años, la corteza acabará rompiéndose por completo en puntos clave. Cuando eso ocurra, se creará una conexión directa con el Océano Índico. El agua marina comenzará a inundar la zona fracturada, generando primero un nuevo mar y, eventualmente, un nuevo océano que dividirá el continente africano de manera definitiva.
Aunque el proceso completo se mide en millones de años (estimaciones habituales hablan de entre 5 y 10 millones de años para etapas avanzadas de inundación), ya estamos presenciando las etapas iniciales de este cambio que alterará la geografía, el clima y posiblemente los ecosistemas de una vasta región del continente.