Una práctica sencilla que consiste en colocar una botella de plástico transparente llena de agua sobre el techo de una vivienda se utiliza en distintos lugares del mundo como una alternativa económica para aprovechar la luz natural y reducir el consumo de electricidad. Aunque puede parecer un método extraño, la técnica tiene una explicación vinculada con la forma en que el agua permite distribuir la luz.
El sistema se popularizó especialmente en zonas donde el acceso a la electricidad resulta limitado o costoso. Su funcionamiento es simple: una botella transparente llena de agua se instala en una abertura del techo y actúa de manera similar a una pequeña fuente de iluminación natural, ya que permite que la luz solar atraviese el recipiente y se disperse dentro de la habitación.
¿Cómo funciona una botella con agua colocada en el techo?
La botella debe ser transparente y permanecer llena de agua. Cuando los rayos del sol atraviesan el recipiente, el agua ayuda a dispersar la luz en distintas direcciones. De esta manera, una zona interior que normalmente permanece oscura puede recibir una cantidad considerable de iluminación durante las horas de sol.
La idea se hizo conocida a partir del proyecto de las denominadas “botellas solares”, una alternativa desarrollada para llevar iluminación a viviendas sin acceso suficiente a la electricidad. Su bajo costo y la posibilidad de utilizar materiales reciclados favorecieron su expansión en diferentes países.
El sistema resulta especialmente útil durante el día, ya que no necesita electricidad ni baterías para funcionar. Sin embargo, no reemplaza una instalación eléctrica convencional: su principal función consiste en aportar iluminación natural mientras hay luz solar.
¿Por qué se utiliza en más de 30 países?
La técnica encontró aplicaciones en comunidades de distintos países, sobre todo en regiones donde existen viviendas con escaso acceso a la electricidad o donde las familias buscan reducir el gasto energético. La posibilidad de construir el sistema con una botella reutilizada, agua y algunos elementos de instalación facilita su implementación.
Uno de los casos más conocidos surgió en Filipinas, donde la organización MyShelter Foundation impulsó el proyecto “Liter of Light”. La iniciativa promovió el uso de botellas transparentes con agua y una pequeña cantidad de lejía para iluminar espacios interiores durante el día, especialmente en barrios con recursos limitados.
Con el tiempo, el concepto llegó a numerosos países y se convirtió en un ejemplo de tecnología de bajo costo aplicada a necesidades cotidianas. Además de proporcionar luz natural, la reutilización de botellas de plástico ofrece una alternativa frente al descarte de estos envases.
La eficacia del método depende de factores como la intensidad de la luz solar, la ubicación de la vivienda, el estado de la botella y la correcta instalación en el techo. Por ese motivo, aunque puede representar una solución útil en determinadas circunstancias, no constituye un reemplazo universal para los sistemas tradicionales de iluminación.