Durante décadas, la actividad de la construcción se consolidó como uno de los pilares de la economía española. Sin embargo, el sector atraviesa ahora una situación que genera preocupación entre empresas y trabajadores: cada vez resulta más difícil encontrar personal para construir viviendas, rehabilitar edificios y desarrollar nuevas infraestructuras.
Aunque una de las explicaciones más habituales apunta a los salarios y las condiciones laborales, el testimonio de Albino, un albañil boliviano que trabaja en España desde 2019, ofrece una perspectiva diferente. Su experiencia refleja, además, una realidad que afecta al sector desde hace años: el envejecimiento de buena parte de sus trabajadores y la dificultad para atraer a las nuevas generaciones.
Para Albino, la diferencia de ingresos entre España y Bolivia resulta evidente. Según explica, la remuneración que puede obtener un trabajador de la construcción en España supera ampliamente a la de su país de origen, incluso con una jornada laboral similar.
“En España un albañil gana unos 1300-1400 euros y en Bolivia puedes ganar unos 400. A nivel de horas, se trabaja lo mismo, 8 horas”, señala.
¿Quién es Albino y cómo llegó a trabajar en España?
Albino es un trabajador boliviano que lleva alrededor de seis años viviendo en España y casi media vida dedicado a la albañilería.
Durante una entrevista para el canal de YouTube @AdrianG. Martín explicó: “Me dedico a la construcción. Todo lo que hago es la gestión de la obra”. También señaló: “Llevo en España unos seis años. En mi país empecé a los 25 años y ahora tengo 42. Llevo casi media vida dedicada a la albañilería”.
Su llegada al oficio estuvo marcada por la ayuda familiar. Según contó: “Me recomendó mi familia, uno de mis primos que era albañil. Y me llevó a trabajar”.
Incluso reconoció que sus comienzos no fueron sencillos: “Al principio no sabía poner un ladrillo del todo bien, pero luego mi primo me enseñó la técnica aquí”.
¿Por qué considera que trabajar en España es diferente?
La respuesta de Albino no se limita al salario. Según explica, también existen diferencias importantes en los materiales y sistemas de trabajo.
“Las diferencias son los materiales, aquí son mejores”, afirmó. Luego detalló: “En Bolivia solo hay una clase de yeso y aquí hay muchos tipos”, añadió: Con el cemento es igual. Tampoco tenemos morteros”.
Su experiencia refleja cómo el desarrollo de la industria de la construcción española ofrece herramientas y materiales más especializados que los disponibles en otros mercados.
¿Por qué faltan trabajadores en la construcción española?
La escasez de mano de obra se convirtió en uno de los principales desafíos para el sector de la construcción en España. Las empresas necesitan cubrir puestos vinculados con la albañilería, la electricidad, la fontanería y otros oficios especializados, pero no siempre encuentran suficientes candidatos con experiencia.
A esta dificultad se suma el relevo generacional. Una parte importante de los profesionales que trabajan actualmente en la construcción se encuentra próxima a la edad de jubilación, mientras que la incorporación de jóvenes a estos oficios no avanza al mismo ritmo. El resultado es una brecha entre la demanda de trabajadores y la cantidad de personas disponibles para cubrir esos puestos.
La situación adquiere mayor relevancia en un país que necesita incrementar el parque de viviendas para responder a la demanda residencial. Si no aumenta el número de profesionales disponibles, las empresas pueden afrontar mayores dificultades para cumplir plazos, ampliar proyectos y responder al crecimiento de la actividad inmobiliaria.