El cónclave cardenalicio eligió este jueves a Robert Prevost como nuevo sumo pontífice, quien adoptó el nombre de León XIV. Su elección marcó un hito al ser el primer papa estadounidense en la historia y al iniciar su pontificado con un discurso en español, en el que evocó sus raíces latinoamericanas. "Siento a Perú en mi corazón", declaró, refiriéndose a los más de 25 años que vivió en el país sudamericano.
La figura de León XIV se vinculó desde el primer momento con la herencia de la doctrina social de la Iglesia. Sergio Massa, líder del Frente Renovador, destacó en un tuit que el pontífice "recogió la herencia de León XIII", el papa que en el siglo XIX "entendió que los ricos y los pobres no juegan en las mismas condiciones y que el Estado tiene que cumplir un rol fundamental en la defensa de los más vulnerables".
Prevost, definido como "latinoamericano por elección" y discípulo directo del papa Francisco, generó expectativas por su enfoque pastoral. Massa resaltó que su elección "es una gran noticia en este mundo polarizado y hostil", y celebró su compromiso con "una iglesia humilde, cercana a los pueblos y al servicio de los que más lo necesitan".