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La producción de petróleo arrancó 2026 con nuevos máximos y una consolidación del peso del segmento no convencional, según los datos correspondientes a enero incluidos en la planilla de indicadores sectoriales.
De acuerdo con los datos, la producción total de petróleo alcanzó en enero los 882,2 miles de barriles por día (Mbbl/día). Esto implicó una suba mensual del 0,4% frente a diciembre y un crecimiento interanual del 16,5%. Si se compara con febrero de 2020 —referencia previa al fuerte impulso del shale— el salto es del 67,4%, lo que muestra la magnitud del cambio estructural en el sector en los últimos años.
El dato más relevante vuelve a estar en el petróleo no convencional, que continúa explicando la mayor parte del crecimiento. En enero, la producción no convencional llegó a 603,5 miles de barriles por día, lo que representa el 68,4% del total nacional. Es decir, más de dos tercios del crudo que produce hoy el país provienen de desarrollos shale.
Además, el segmento no convencional mostró un crecimiento mensual del 1,7% y un incremento interanual del 34,7%, muy por encima del promedio general. Si se toma como referencia febrero de 2020, la expansión es aún más contundente: 378,9%. En apenas cinco años, el shale prácticamente cuadruplicó su producción.
El shale concentra el 68,4% del petróleo argentino
En enero de 2026 la producción total alcanzó 882,2 Mbbl/día.
No convencional 68,4%
Convencional 31,6%
+16,5%
Crecimiento interanual total
+0,4%
Variación mensual vs diciembre
+67,4%
Producción total vs feb-2020
+378,9%
Shale vs feb-2020
La evolución anual promedio confirma esta tendencia. El promedio de producción total fue de 523,2 miles de barriles diarios en 2021, 592 miles de barriles diarios en 2022, 644.800 barriles diarios en 2023, 709.300 barriles diarios en 2024 y 802.900 barriles diarios 2025.
Se triplicó en cuatro años
En paralelo, el petróleo no convencional pasó de un promedio de 168.500 de barriles diarios en 2021 a 506.000 en 2025, mostrando una aceleración sostenida.
El crecimiento del shale no solo permitió aumentar la producción total, sino también modificar la composición del sector, reducir la dependencia de importaciones y ampliar el potencial exportador.
La consolidación del no convencional también tiene impacto en inversiones e infraestructura. La expansión de oleoductos y la mayor capacidad de evacuación resultan claves para sostener el ritmo de crecimiento y evitar cuellos de botella.
El fuerte aumento interanual del 34,7% en el segmento shale confirma que el dinamismo sigue vigente, aunque la suba mensual más moderada del total (0,4%) sugiere una etapa de crecimiento más administrado.
En términos estructurales, el dato más significativo es que el petróleo no convencional ya no es un complemento, sino el núcleo del sistema productivo. Con casi el 70% del total nacional, el shale se consolida como el principal motor del sector energético argentino.
Así, el inicio de 2026 muestra un escenario de expansión sostenida, con una base productiva mucho más robusta que la de años anteriores. La combinación de mayores volúmenes, fuerte participación del no convencional y crecimiento interanual de dos dígitos refuerza la centralidad del petróleo en la agenda económica y en las perspectivas de ingreso de divisas para el país.
Superávit de enero
Aunque el superávit energético de enero 2026 fue menos al de 2025, el número fue positivo y en el sector creen que este año superará al 2025.
Las exportaciones de Combustibles y Energía alcanzaron u$s 781 millones, mientras que las importaciones fueron de u$s 163 millones, lo que dejó un saldo positivo de u$s 618 millones. La comparación interanual ayuda a dimensionar el momento actual. En enero de 2025, las exportaciones habían sido de u$s 1032 millones y las importaciones de u$s 180 millones, con un superávit de u$s 852 millones. Es decir, el arranque de 2026 muestra un diferencial menor que el del inicio de 2025, pero sigue ubicándose claramente por encima de varios meses del año pasado y dentro de la franja de resultados sólidos que caracterizó al sector.
El primer número de 2026 se parece a algunos de 2025. Febrero había marcado u$s 610 millones. Abril aportó u$s 573 millonesy marzo u$s 527 millones. Mayo redujo el diferencial au$s 345 millones, y julio fue el mes más ajustado del año, con un superávit de u$s 217 millones, resultado de exportaciones por u$s 763 millones e importaciones que treparon a u$s 546 millones.