Mientras el foco político del Gobierno está puesto en el equilibrio fiscal, el conflicto universitario y la reducción del gasto social, las planillas anexas de la Decisión Administrativa 20/2026 exponen otro frente sensible del ajuste en las Fuerzas Armadas y el sistema de Defensa. Más allá de la designación de Carlos Presti, el sector atraviesa un momento muy complicado.
Los recortes alcanzan programas operativos, reequipamiento militar, logística, mantenimiento y estructura administrativa. Según estimaciones construidas sobre las partidas oficiales, la reducción total supera los $48.900 millones.
La fuerza más afectada es la Fuerza Aérea Argentina, con un ajuste cercano a los $16.500 millones, de acuerdo a los datos publicados en el Boletín Oficial.
Le sigue el Ejército Argentino, con más de $12.622 millones menos y por último la Armada Argentina, con una baja superior a los $11.800 millones.
También aparecen reducciones sobre el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, el Ministerio de Defensa y organismos asociados al sistema militar cómo el Instituto de Ayuda Financiera y Retiros de las Fuerzas Armadas (IAF).
Las planillas muestran que el ajuste no se concentra únicamente en áreas administrativas, sino que alcanza directamente programas de “alistamiento operacional”, es decir, partidas vinculadas a capacidad logística, mantenimiento, movilidad y funcionamiento de las fuerzas.
En el caso del Ejército, el principal golpe aparece sobre maquinaria, transporte, comunicaciones y equipamiento militar.
Las partidas oficiales muestran más de $6.659 millones menos en maquinaria y equipos, $3.000 millones menos en transporte y elevación y más de $2.700 millones menos en equipamiento militar y de seguridad.
En la Armada, una de las bajas más relevantes aparece sobre programas de reequipamiento y alistamiento naval.
Entre ellas figura un recorte superior a $10.620 millones vinculado a la incorporación de cuatro helicópteros navales para la Base Naval Puerto Belgrano.
También aparecen reducciones sobre servicios de Hidrografía Naval, logística y equipamiento operativo.
El ajuste alcanza además al Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), el mecanismo creado para financiar reequipamiento y modernización militar.
Las planillas muestran una reducción superior a los $3.300 millones sobre partidas destinadas a equipamiento de Defensa y Seguridad.
En términos técnicos, buena parte del ajuste se concentra sobre bienes de capital, maquinaria, equipamiento, movilidad y proyectos de inversión.
Eso sugiere que el impacto más inmediato podría sentirse sobre modernización, reequipamiento, mantenimiento y recuperación de capacidades operativas.
Sin embargo, dentro del ámbito militar crece la preocupación por posibles efectos sobre funcionamiento cotidiano y logística básica.
Fuentes castrenses advirtieron que estos recortes podrían llegar al mantenimiento de unidades, la compra de insumos, funcionamiento de bases y cuarteles, provisión de servicios públicos y alimentación de soldados.
La situación aparece especialmente sensible por la crisis que atraviesa la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), que no termina de reactivarse gracias a las deudas acumuladas por la vieja estructura.
Aunque las planillas presupuestarias no permiten calcular automáticamente cuál será el impacto operativo final, la magnitud de las reducciones puede generar tensiones sobre capacidad logística, mantenimiento y disponibilidad operativa si no aparecen compensaciones posteriores.
El ajuste también expone una tensión política incómoda para el Gobierno.
Durante la gestión de Javier Milei, el Ejecutivo reforzó el discurso de respaldo a las Fuerzas Armadas, promovió acuerdos militares internacionales y avanzó en proyectos de reequipamiento, como la compra de aviones F-16.
Sin embargo, las planillas oficiales muestran una lógica distinta de menos transferencias, menos inversión y menor financiamiento operativo.
La decisión administrativa parece consolidar el mismo patrón que atraviesa otras áreas del Estado. A esto se le suma la crisis en la obra social y los salarios bajos del sector.