La Justicia Federal de San Isidro resolvió este jueves dictar el procesamiento del exdiputado José Luis Espert por lavado de activos.
Además, se le trabó un embargo de $ 1.000 millones y se prohibió su salida del país.
También se dispuso el procesamiento del contador de Espert, Mariano Alejandro Cosentino, a quien consideró como partícipe necesario del delito de lavado, con un embargo por $700 millones.
La medida judicial se dio a conocer después de que la Cámara Federal de San Martín rechazara planteos de nulidad presentados por la defensa de Espert y dejara firme la investigación.
El foco principal de la causa está puesto sobre un ingreso de al menos u$s 200.000 que habría sido emitido desde una cuenta en Estados Unidos relacionada con el empresario aeronáutico Federico “Fred” Machado, quien fue extraditado a los Estados Unidos en el marco de un proceso por lavado y fraude, hacia el exdirigente libertario.
Espert sostuvo públicamente que esos fondos respondían a un contrato de consultoría por una explotación minera en Guatemala.
“¿De qué me acusan? De ‘lavar’ el pago de un contrato de consultoría. Un contrato firmado ante escribano en 2019 y apostillado por el Estado argentino, verificable online por cualquiera, hoy. Los contratos truchos no se llevan al Colegio de Escribanos”, escribió semanas atrás en un extenso posteo en su cuenta de X.
Espert aseguró que el pago llegó a una cuenta con su nombre en la referencia de la transferencia. “Un solo giro, entero, de banco a banco. El que lava esconde su nombre. Yo lo puse en cada papel”, enfatizó.
También descartó que se trate de un “contrato simulado”, ya que afirmó que “su gestación está escrita en correos de 2019, incorporados a la causa con extracción forense y certificación notarial”. “Nació de una reunión personal que la propia empresa agradeció por escrito. Todo antes del pago”, agregó.
“Ya declararon tres testigos sobre ese contrato, que corroboran mi versión. ¿Saben cuántos hechos en mi contra aportaron? Cero. Ni uno”, manifestó.
El exdiputado dijo que no tenía conocimiento sobre las acusaciones que recaían sobre Machado por fraude, lavado de dinero y vínculos con el narcotráfico, las cuales salieron a la luz tras su detención en 2021.
“¿Cómo iba a saber yo en 2019 lo que no sabía nadie? Ni los bancos de EE. UU. con los controles antilavado más duros del mundo, ni un solo organismo argentino o extranjero. Toda la información estatal sobre mi contratante es de 2021 en adelante. Yo no tengo la bola de cristal”, explayó.
Con respecto a la acusación de “enriquecimiento extraordinario”, comentó: “Antes del contrato yo tenía una casa y un auto. Hoy tengo una casa y un auto. Dos tercios del ‘aumento’ (la mayor parte) son inflación y ajustes de valuaciones fiscales”.
“Dicen que ‘lavé’ para Machado. ¿Y saben cuánta plata volvió a Machado? Cero. Ni un dólar. El dinero quedó en mi cuenta, a mi nombre, con mis impuestos pagados. Un ‘lavado’ donde el dueño del dinero no recupera nada no es un lavado: es un pago. ¿Entonces ‘lavé’ para mí?”, argumentó.