Reino Unido continúa decidido a mantener la soberanía de las islas Malvinas, señaló hoy el ministro de Defensa británico, Liam Fox. El ministro conservador británico señaló que “los políticos argentinos pueden cansarse todo lo que quieran intentando luchar por las islas disputadas por las dos naciones en la guerra de 1982."
Y agregó que los últimos intercambios verbales sobre la cuestión entre Londres y Buenos Aires están vinculados a las elecciones en Argentina y la relección de Cristina Kirchner.
"Los políticos al otro lado del mundo pueden cansarse lo que quieran pero no cambiarán nuestra resolución política de retener la independencia y soberanía de las islas Malvinas, de ir en su defensa y mantener la disuasión lo mejor que podamos", dijo el ministro en una rueda de prensa.
En este sentido, redobló la apuesta y agregó: "Tenemos ya aviones de combate estacionados en la zona y enviamos un mensaje muy claro de que tenemos el poder naval si fuera necesario y el compromiso de garantizar que las Malvinas se mantendrán libres y su pueblo disfrutará de la liberación por la que luchamos tan duro hace 30 años".
Respuesta argentina
La respuesta por parte del Gobierno no se hizo esperar, y la cancilleria argentina emitió un comunicado en el que rechazó fuertemente las declaraciones del Ministro de Defensa británico: “El Reino Unido continúa demostrando su desprecio por el derecho internacional al desoír los reiterados llamados de la comunidad internacional a sentarse a negociar con la Argentina para resolver la disputa de soberanía. Recientemente, el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas y la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos han renovado los mencionados llamados.”
En este sentido, agrega: “La Argentina no aceptará provocaciones belicistas como las formuladas por el Ministro de Defensa británico y continuará cumpliendo con sus obligaciones de miembro responsable de la comunidad internacional, actitud que contrasta con la del Reino Unido, que escudándose en sus privilegios como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, se considera exento de respetar sus obligaciones de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas de resolver las controversias por medios pacíficos.”
Finalmente, el comunicado hace hincapié en el gasto en materia de defensa que realiza el gobierno inglés: “En tiempos en que el mundo se encuentra sufriendo las secuelas de una grave crisis económica, las referencias del Ministro británico al excesivo gasto militar de su país es particularmente desafortunada, ya que dichos recursos podrían utilizarse de manera más adecuada en beneficio de la población. La historia está llena de ejemplos de gobernantes que han apelado a un falso nacionalismo como distracción de sus problemas domésticos. También conocemos sus lamentables consecuencias.”