Lejos de asumir una postura única en defensa de Hugo Moyano tras la millonaria multa impuesta por el Ministerio de Trabajo al sindicato de Camioneros, la primera línea de la CGT mostró diferencias en su reacción y evitó un pronunciamiento oficial sobre la medida oficial. Por una parte, los sectores de la central más cercanos al camionero criticaron la multa de $ 810 millones y advirtieron que la situación profundiza el escenario de conflicto social. "Es muy cuestionable (la medida de Trabajo). Hay claramente un embate contra el sindicato que solo sirve para echar más nafta al conflicto social", alertó el dirigente Juan Carlos Schmid, miembro del triunvirato de conducción cegetista al ser consultado por El Cronista. En cambio, desde los grupos de la central más enfrentados con el moyanismo optaron por el silencio público frente a la decisión de la cartera laboral e informalmente solo rechazaron que la entidad vaya asumir un ejercicio de defensa pública del líder camionero.
A su vez, Pablo Moyano volvió a embestir ayer contra el Gobierno, al que acusó de querer "intervenir" el sindicato para "después robarse todo, como hicieron con el SOMU".