En esta noticia
El crecimiento de La Libertad Avanza dentro de la Legislatura porteña ha tenido la misma impronta que en Nación, cuando pasó de ser un bloque minoritario de tres integrantes a congregar a 14 diputados que este año se lanzan a consolidar una agenda política propia.
Así lo reconocen por estos días en la bancada que conduce Pilar Ramirez, figura clave del armado libertario en la Ciudad, quien levanta la idea de encabezar el espacio “más reformista de toda la Legislatura, que tenga el mismo aura que el oficialismo supo mostrar en los últimos meses en el Congreso nacional”.
La estrategia libertaria combina la idea de calcar las iniciativas del Ejecutivo nacional ya que, sostienen, son esas las políticas que los porteños votaron dos veces en 2025.
Esa idea se desarrolla en un territorio conducido por el PRO desde hace más de 16 años y que, en el diagnóstico libertario, se quedó “sin ritmo”.
Cuando se consulta sobre el caso en el que se investiga a Manuel Adorni por dádivas, en privado repiten lo que se dice públicamente en las filas libertarias: “Manuel explicó el otro día, ya dio todas sus explicaciones y también está la Justicia. No nos vamos a quedar solamente con eso, o sea, es como muy chiquito. Nosotros de verdad estamos cambiando la Argentina”.
El diagnóstico: una Ciudad que dejó de reformarse
Ramirez, en diálogo con El Cronista, pone como ejemplo la última Argentina Week en Nueva York, un evento en “el que no participó la Ciudad”, o la no adhesión al RIGI nacional por parte del Gobierno Porteño como signo de la pérdida de impulso de la administración local.
“No gobernamos la Ciudad, pero sí podemos impulsar leyes para que avance al mismo ritmo que la Nación”, explican en el bloque y dan rienda suelta a un listado de proyectos que, según afirman, apuntan a dar mayor libertad a los porteños, desburocratizar el Estado y ordenar el espacio público.
La batalla impositiva
Uno de los ejes centrales de la agenda es la reducción de la carga tributaria local: El bloque impulsa la eliminación total del impuesto de sellos y nuevas rebajas en Ingresos Brutos, especialmente sobre actividades financieras y créditos.
El argumento libertario apunta a mejorar el acceso al financiamiento y estimular la actividad económica en un contexto de recesión y ajuste nacional.
Buscan, además, modificar el sistema de habilitaciones comerciales mediante el principio de “inocencia comercial”, un esquema que permitiría abrir negocios de manera automática con controles posteriores del Estado.
En la misma línea, promueven la implementación del llamado silencio administrativo positivo: si el Estado no responde un trámite dentro de un plazo determinado —proponen 30 días—, la autorización quedaría aprobada automáticamente.
“El Estado no puede frenar inversiones por burocracia”, sostuvo Ramírez y señaló que, muchas veces, es mayor la carga simbólica contra comerciantes por el llenado de planillas que el costo económico real que enfrentan.
El proyecto, denominado RIMI, apunta a facilitar proyectos de menor escala vinculados a comercio, tecnología y servicios.
Otro capítulo central es la propuesta de una “Ley Bases porteña”, destinada a reorganizar estructuras administrativas y reducir superposiciones dentro del gobierno local.
“Hay áreas duplicadas y organismos que hacen tareas similares. El Estado tiene que ser más simple y eficiente”, sostienen.
Como ejemplo, mencionan la gestión de higiene urbana: “Nosotros siempre pensamos y ahora voy a hablar con otro, por eso vamos a insistir con la Ley Bases porteña, que es darle herramientas al Poder Ejecutivo para poder este tocar la estructura, o sea, vos hoy seguís teniendo, por ejemplo, Secretaría de Higiene Urbana, la Subsecretaría de Higiene Urbana, Dirección General de Limpieza, ente de Higiene Urbano y la Ciudad no está limpia”.
Construir mayorías sin números propios
Con 14 legisladores, La Libertad Avanza reconoce que no cuenta con los votos suficientes para aprobar reformas estructurales sin acuerdos políticos.
Sin embargo, los conocedores de la dinámica legislativa sostienen que hasta podrían existir acuerdos puntuales con el bloque peronista, hoy primera minoría de la Legislatura. Con 34 votos, la aprobación de leyes estaría al alcance de la mano.
El crecimiento parlamentario del espacio funciona además como parte de su narrativa política. “Yo celebro porque empezamos siendo tres y proclamábamos estas cosas y terminamos el año pasado con peleándonos entre los bloques por quién presentaba el proyecto de más baja de impuestos. Entonces, la verdad es que las ideas calaron y la posibilidad de que se lleguen a ser realidad está”, señaló Ramirez.
Mirando a 2026 y más allá
En el bloque libertario evitan hablar de candidaturas futuras y aseguran que el foco está puesto en consolidar trabajo legislativo durante este año.
“Nosotros no estamos hablando hoy de chances electorales ni de quién va a ser el candidato. Nosotros hoy estamos pensando si el terreno que vamos a construir y en el que vamos a trabajar en este 2026 es fértil, recién vamos a poder plantearnos un 2027″.
Luego añadió: “Si no hacemos estas reformas y acompañamos lo que el presidente está haciendo a nivel nacional, porque el que más hizo por los porteños fue el presidente, no va a haber chances en el 2027″, concluyó la jefa de Bloque.