n Algunos prefieren el sistema presidencial otros el parlamentario, pero en lo que sí concuerdan los especialistas consultados es que el funcionamiento del presidencialismo argentino actual presenta problemas relacionados sobretodo a la falta de equilibrio entre poderes. Para Felix Lonigro existe un exceso en el poder del Ejecutivo, y apuntó a la necesidad de respetar lo que dice la Constitución nacional para fortalecer el sistema. Si bien defendió el presidencialismo consideró que en todo caso serían positivas reformas que eliminen las facultades del Congreso de poder delegar atribuciones al Ejecutivo y que el Presidente pueda dictar Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).
Para Miguel De Luca también la falta de controles entre poderes es el problema en el país pero sostuvo que no hace falta cambiar el sistema de gobierno pero sí hacer reformas dentro del presiden-
cialismo.
Para Jorge Mayer en cambio, el Ejecutivo actual tiene un enorme poder y concentrado en unas pocas personas y esto lleva a la inestabilidad. El parlamentarismo resuelve ese problema debido a la necesidad de formar acuerdos y las políticas públicas son más duraderas dado que se formulan en el Parlamento.