El gobernador bonaerense Axel Kicillof intentará reunir hoy en La Plata a la mayoría de los 135 intendentes de la provincia de Buenos Aires en un encuentro atravesado por la creciente disputa con el Gobierno nacional por la distribución de recursos y el deterioro financiero que ya impacta en las cuentas municipales.
Para la convocatoria, prevista para las 15.30 en el Salón Dorado de la Gobernación, se incluyó a jefes comunales oficialistas y opositores y buscará algo más que un intercambio técnico: construir una lectura compartida sobre la situación económica y coordinar una respuesta política ante la caída de ingresos y el freno de transferencias nacionales.
Hasta la noche de ayer habían confirmado su presencia unos 70 dirigentes.
El eje formal del encuentro será analizar las consecuencias del programa económico impulsado por la administración de Javier Milei sobre la actividad productiva y las finanzas locales.
Sin embargo, detrás de la agenda económica aparece una preocupación común entre los intendentes: el estrechamiento de los márgenes fiscales en los distritos y el aumento sostenido de la demanda social.
Durante la jornada, el equipo económico provincial —encabezado por el ministro de Economía, Pablo López, y el titular de Producción, Augusto Costa— expondrá un diagnóstico sobre recaudación, empleo y actividad económica.
Según sostienen en la administración bonaerense, la paralización de la obra pública nacional, la recesión y la reducción de transferencias explican buena parte de la presión que enfrentan tanto la Provincia como los municipios.
Desde el Ejecutivo provincial calculan que los reclamos financieros contra la Nación superan largamente los 15 billones, cifra que incluye fondos coparticipables, programas discontinuados y obras comprometidas que dejaron de recibir financiamiento.
Municipios con cuentas bajo presión
Los intendentes llegarán a La Plata con demandas propias. En varios distritos ya se registra una caída en el pago de tasas municipales, mayores pedidos de asistencia social y dificultades crecientes para sostener servicios básicos y cumplir compromisos con proveedores.
El freno de la obra pública aparece como uno de los factores más mencionados por los gobiernos locales, tanto por la pérdida de empleo asociada como por el impacto indirecto sobre el comercio y las economías regionales.
Incluso dirigentes opositores anticiparon que asistirán al encuentro con reclamos concretos hacia la administración provincial, vinculados a financiamiento sanitario, deudas administrativas y mecanismos de apoyo extraordinario para atravesar el año fiscal.
La ofensiva judicial por los fondos nacionales
La cumbre política se desarrollará en paralelo a la estrategia judicial que la Provincia impulsa contra la Nación para recuperar recursos que considera adeudados.
En ese marco, Kicillof recurrió a la Corte Suprema de Justicia y logró que el máximo tribunal convocara recientemente a una audiencia con representantes del Ministerio de Capital Humano.
La semana pasada hubo un encuentro que tuvo como foco la deuda que la Provincia atribuye a la ANSES por transferencias destinadas a compensar el déficit previsional bonaerense.
El reclamo fue iniciado en 2024 y originalmente ascendía a unos $1,6 billones, aunque fuentes provinciales sostienen que el monto actualizado supera los $2,2 billones únicamente por este concepto.
“El Gobierno nacional se comprometió a trabajar en este reclamo y esperamos llegar a la próxima audiencia con un reconocimiento de la deuda y un compromiso de solución”, afirmó López tras la reunión. Desde el Ministerio de Capital Humano evitaron brindar precisiones sobre el encuentro.
Además de este expediente, la Provincia mantiene otras seis demandas judiciales vinculadas al recorte de fondos para seguridad, transporte y financiamiento educativo, entre ellos el Fondo de Fortalecimiento Fiscal, el esquema de compensación al transporte del interior y el Fondo Nacional de Incentivo Docente.
El apoyo municipal
El proyecto político de Axel Kicillof tiene, entre sus máximos adherentes, a unos 50 intendentes peronistas bonaerenses. Ellos, además de impulsar su candidatura, tienen reclamos concretos de tipo político que se suman a los económicos.
La disputa abierta con La Cámpora los tiene como principales interesados: ven en los dirigentes de la agrupación que conduce Máximo Kirchner a posibles rivales que les disputen el poder municipal en 2027.
Sobre ese punto, también son los más interesados en buscar la derogación de la ley que prohíbe las reelecciones, una espada de Damocles que pende sobre sus cabezas.
Pero no son los únicos debates políticos que se avecinan: sectores opositores quieren aprobar la Boleta Única de Papel y otros quieren eliminar las PASO, que fueron suspendidas en 2025.
Una disputa que baja al territorio
En este contexto, la reunión con intendentes busca mostrar el impacto territorial del conflicto fiscal entre la Provincia y la Casa Rosada.
Con administraciones locales de distintos signos políticos atravesadas por problemas similares, el Gobierno bonaerense intenta consolidar una posición común frente a la Nación mientras ordena su propio frente interno.
Así, el encuentro combinará diagnóstico económico y señal política: exhibir volumen territorial en medio de la disputa por los recursos federales, hoy convertida en uno de los principales focos de tensión entre la gestión de Kicillof y el gobierno de Javier Milei.