Con la mira puesta en el calendario electoral de 2027, el gobierno de Javier Milei comenzó a delinear su estrategia política para disputar el poder real en el interior del país.

Lejos de las estructuras tradicionales, La Libertad Avanza (LLA) planea un armado territorial signado por el pragmatismo y la flexibilidad, donde la afinidad con el rumbo económico primará por sobre las históricas alianzas partidarias.

Así lo detalla el último informe semanal de la consultora LCG. Según el análisis de la firma, el oficialismo apunta a construir “acuerdos provinciales pragmáticos”, priorizando que los candidatos locales adhieran a las ideas económicas de la actual gestión, sin exigir necesariamente una filiación pura al sello libertario.

La estrategia principal del Gobierno consistirá en adaptar el armado electoral a la realidad de cada provincia. Esto implica que la Casa Rosada no condicionará los acuerdos locales a una candidatura nacional unificada en todos los distritos, permitiendo una convivencia táctica con sectores afines del PRO, el radicalismo o partidos provinciales.

En ese sentido, el informe de LCG advierte que la eventual proyección presidencial de Patricia Bullrich introduce una “tensión adicional en el oficialismo”.

Si bien su figura aparece algo apagada en las últimas semanas, su rol será clave a la hora de definir los equilibrios de poder en las provincias donde el PRO mantiene estructuras sólidas.

La eventual proyección presidencial de Bullrich introduce una “tensión adicional en el oficialismo”.Fuente: BloombergMaria Amasanti

El diseño electoral de LLA también contempla el impacto del desdoblamiento de los comicios provinciales, una práctica habitual de los gobernadores para despegarse de la tracción nacional.

Según la consultora, esta separación de fechas no altera la lógica libertaria: donde exista cierta sintonía con los mandatarios locales, el Gobierno buscará acuerdos que pueden ir “desde listas compartidas hasta una competencia moderada, con candidatos no competitivos”.

A partir de este diagnóstico, LCG vislumbra tres opciones concretas en el menú electoral de La Libertad Avanza, dependiendo del territorio.

La primera opción son las “alianzas formales”. Mendoza, Entre Ríos y Chaco aparecen hoy como los acuerdos más avanzados para compartir listas y coordinar candidaturas. Corrientes, que no elige gobernador en 2027, también entra en esta categoría, donde el candidato principal no necesariamente debe ser un libertario “puro”.

La segunda alternativa es el “desdoblamiento y competencia acordada”. En provincias como Tucumán, Catamarca, Jujuy, Santa Cruz y Santa Fe, el oficialismo nacional evalúa permitir que las fuerzas locales afines compitan por separado en la elección provincial, evitando trasladar esa disputa a la boleta presidencial. Su implementación dependerá, en gran medida, del avance de la reforma electoral.

Finalmente, la tercera vía será la “competencia directa”. El partido de Javier Milei saldrá a disputar a fondo las gobernaciones en aquellos distritos históricamente controlados por el peronismo o donde no hay puentes de diálogo. En este grupo de choque electoral directo aparecen la provincia de Buenos Aires, La Rioja, La Pampa, Formosa, Tierra del Fuego y también Córdoba.