La inversión volvió a mostrar dificultades para sostener una recuperación en 2026. Según la estimación de Ferreres, cayó 5,4% interanual en agosto y acumuló una baja de 7,9% en los primeros ocho meses del año. El dato se suma a una discusión más amplia sobre la capacidad de la economía argentina para crecer de manera sostenida: cuánto depende de la inversión, cuánto de la incorporación de trabajo y cuánto de una mejora en la productividad.
Una nueva publicación del INDEC aporta una herramienta para mirar esa discusión con otra perspectiva. Por primera vez, el organismo presentó una medición de la productividad total de los factores (PTF) y reconstruyó el stock de capital de la economía argentina para el período 2004-2025. Bajo el titulo “Medición de la productividad 2016-2025 y el stock de capital 2004-2025 de la República Argentina”, el trabajo permite descomponer el crecimiento y observar qué ocurrió con los activos productivos durante la última década.
El trabajo combina información de las cuentas nacionales, las horas trabajadas y el stock de activos fijos para realizar una contabilidad del crecimiento: permite separar la contribución de los servicios de capital, del trabajo y de la productividad total de los factores. La PTF surge como la diferencia entre el crecimiento de la producción y la contribución de esos factores.
El dato adquiere relevancia además en momentos en que la Argentina busca recuperar la inversión y ampliar la acumulación de capital. En ese proceso, el Gobierno puso en marcha el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), con beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para proyectos que cumplan determinados requisitos y comprometan inversiones de gran escala.
Aunque esos proyectos, en general, todavía no registran desembolsos concretos, la nueva serie del INDEC establece una referencia para medir cuánto capital acumuló la economía hasta 2025 y deja una base para evaluar, en los próximos años, qué impacto tienen las nuevas inversiones sobre la acumulación de capital y la composición de los activos productivos.
Para estimar el stock de capital, el INDEC actualizó una serie que había sido discontinuada en 2006 y la extendió hasta 2025, manteniendo la comparabilidad metodológica con la estimación anterior. La nueva medición sigue las recomendaciones del Sistema de Cuentas Nacionales 2025 y de los manuales de medición de capital de Naciones Unidas y la OCDE, señaló el organismo de estadísticas en la introducción al informe.
Mieli y un gesto de celebración: “¡MAGA!”
La publicación también tuvo una reacción política. El economista Ariel Coremberg compartió en X el nuevo informe del INDEC junto con un cuadro que destaca el crecimiento de la productividad en 2025, después de varios años de retroceso. Javier Milei reposteó ese mensaje y escribió solamente “MAGA”, la sigla de “Make America Great Again”, el lema asociado a Donald Trump. La expresión también dialoga con una fórmula que el Presidente argentino utiliza habitualmente al referirse al objetivo de volver a hacer grande a la Argentina.
Coremberg tiene una extensa trayectoria académica en el estudio de la productividad, las fuentes del crecimiento y la acumulación de capital en la Argentina. Fue, además, autor de una estimación del stock de capital publicada por el INDEC en 2004.
La reacción también puede leerse en relación con una idea que Milei ya había planteado, en reiteradas oportunidades, antes de la publicación del informe. En el Coloquio de IDEA de 2024, el Presidente sostuvo que “donde respetemos el ahorro, la inversión, los derechos de propiedad, eso es lo que va a derivar en un proceso de acumulación de capital en términos per cápita que va elevar la productividad de los argentinos”.
En julio de 2026, durante el acto por el aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Milei vinculó el ahorro y la inversión con el crecimiento de largo plazo. “Respetar el derecho de propiedad es lo que va a permitir ahorrar, invertir, crecer y convertirnos en una potencia nuevamente”, sostuvo.
Qué dice el informe
La principal novedad está en los números de 2025. La productividad total de los factores creció 2,8%, mientras que el valor agregado bruto a precios básicos aumentó 3,6%. En la contabilidad del crecimiento, los servicios de capital aportaron 0,6 puntos porcentuales y el factor trabajo, medido por las horas trabajadas, otros 0,2 puntos. Es decir, la economía creció en 2025 y la mayor parte de ese crecimiento no se explicó por haber utilizado más capital o más horas de trabajo, sino por haber obtenido más producción con esos factores.
Según el INDEC, fue la primera vez desde 2016 —con la excepción de 2020, afectado por la pandemia— que la PTF registró un crecimiento.
Una década de productividad en retroceso
El dato de 2025 cambia la dirección de la serie, pero no borra el deterioro acumulado. Entre 2016 y 2025, la PTF cayó 0,9% promedio anual, mientras que la productividad laboral retrocedió 0,8% promedio anual.
El índice de PTF, con base 2016=100, pasó de 100 en 2016 a 90 en 2024 y subió a 92,5 en 2025. La productividad laboral llegó a 93,1, frente a 90,2 un año antes. Así, ambos indicadores mejoraron en el último año, pero todavía permanecieron por debajo del nivel de 2016.
El informe señala además que el valor agregado bruto creció por debajo de los servicios laborales y de capital durante buena parte del período, con la excepción de 2020. Es decir, durante la mayor parte de la década la economía no logró aumentar su producción al mismo ritmo que los recursos de trabajo y capital utilizados. La mejora de la PTF registrada en 2025 interrumpió esa tendencia.
El stock de capital creció poco, con más impulso en equipos importados
La base de activos de la economía (el conjunto de bienes y activos productivos del país) creció 1,6% promedio anual entre 2016 y 2025 y 1,5% en 2025, pero con fuertes diferencias según el tipo de activo.
A precios corrientes de 2024, el stock de capital de la Argentina alcanzó $1.727 billones. Las viviendas representaron $548 billones, cerca de un tercio del total. El cálculo comprende los activos fijos producidos que forman parte del capital de la economía y no equivale a una medición de la riqueza total del país.
Durante la década, la maquinaria y el equipo importados crecieron 3,1% promedio anual, seguidos por las viviendas (2%) y la infraestructura de empresas (1,8%).
Dentro de los equipos TIC —informática, comunicaciones y otros equipos vinculados con estas actividades—, el componente importado también tiene un peso elevado: en 2024 representó 72% del stock, frente al 28% de origen nacional. El INDEC valuó ese stock en $16,2 billones, de los cuales $11,6 billones correspondieron a equipos importados.
Dentro de los $296,3 billones de infraestructura de empresas, la electricidad representó $111,2 billones y los pozos de hidrocarburos y el agua y saneamiento, unos $57,6 billones y $57,4 billones, respectivamente. El rubro también incluye ductos, ferrocarriles y subterráneos, puertos, aeropuertos y TIC.
En el otro extremo quedaron la infraestructura del Gobierno general y el equipo de transporte nacional (1,1% cada uno), la maquinaria y el equipo nacional (0,9%) y la edificación no residencial (0,7%). El equipo de transporte importado fue el único componente con una caída promedio, de 0,5% anual.
En 2025, el contraste se acentuó: el stock de equipo de transporte importado creció 12,6%, el de maquinaria y equipo importado 4,3% y el de transporte nacional 4%. La infraestructura del Gobierno general, en cambio, cayó 0,2%.
La comparación tiene una salvedad: la infraestructura pública creció 1,1% promedio anual durante la década, por lo que la caída de 2025 no implica un retroceso para todo el período. En esta categoría, el INDEC incluye infraestructura vial y urbana y edificios destinados a educación, salud y administración pública.
En conjunto, la nueva medición permite ver no solo cuánto creció el capital de la economía, sino también qué tipo de activos se acumularon y cuál fue su origen: mientras la maquinaria y los equipos importados mostraron un mayor dinamismo, la infraestructura del Gobierno general tuvo un crecimiento más moderado en la década y cayó en 2025.
La medición refiere al stock acumulado de activos y no a la inversión realizada en cada año.
La diferencia es relevante: mientras, por ejemplo, la estimación de Ferreres muestra cuánto se invirtió en un período, el nuevo cálculo del INDEC permite observar cuánto capital quedó acumulado y cómo está compuesto.