El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza en la coordinación de la denominada Agenda de Cuidado que integra el trabajo de los ministros de Salud, Fernán Quirós; de Educación, Mercedes Miguel; y de Desarrollo Humano, Gabriel Mraida, quienes repasaron los pilares de cada una de las áreas. La premisa compartida es la de garantizar el bienestar de los tres millones de porteños.

En medio de las disputas políticas y la repercusión mediática de muchas de ellas, los ministros reconocen que se trata de un trabajo silencioso pero que “el ciudadano lo valora cuando va a usarlo, no es inmediato el efecto, es una inversión de tiempo y recursos que tiene muy buena recepción en el vínculo con el vecino”, señalan. La advertencia apunta a algo que los funcionarios conocen bien: las obras de infraestructura sanitaria, los cambios curriculares y los programas de reinserción social no generan impacto visible de un día para el otro, aunque su ausencia sí se siente.

Desde el Ministerio de Salud, Quirós destacó la descentralización de la atención especializada como uno de los cambios más concretos, además del avance de la política digital que destierra el uso de papel para historias clínicas, estudios y laboratorios.

Este año se inauguró el nuevo Centro de Diagnóstico Porteño en la Comuna 13, y hay otro en obra próximo a abrir en Palermo. La idea es que el vecino pueda resolver estudios y consultas sin trasladarse a un hospital de alta complejidad, reduciendo tiempos de espera y descomprimiendo la demanda en guardia.

La apuesta se enmarca en una inversión de 137 millones de dólares en infraestructura y equipamiento, con más de 150 obras previstas para 2026. El sistema incorporó 900 camas y 5.000 nuevos equipos médicos. El eje del discurso es claro: el 70% de los turnos hospitalarios se reserva para residentes de la Ciudad, con el 147 (opción 1) como puerta de entrada al sistema.

Para finales de 2027 también hay una fuerte expectativa por la concreción de la primera parte de lo que se denomina la portabilidad del paciente, que permitirá acceder a estudios y recetas de cada individuo en cualquier centro de salud de la Ciudad de Buenos Aires.

En el área de Educación, además del carril curricular también el foco está puesto en la reducción del ausentismo y en la concientización digital, que tiene como principal política la exclusión del celular de las aulas.

“Hay una intoxicación de redes sociales, es una adicción”, sostuvo la ministra Miguel, quien además contó que ya hay más de 50 mil padres en todo el distrito que firmaron el compromiso voluntario para no dar celulares a sus hijos hasta la finalización de la primaria.

También avanza el programa Escuelas en Foco orientado a mejorar los aprendizajes en Lengua y Matemática en escuelas de mayor vulnerabilidad. En el caso del ausentismo, CABA es el segundo distrito con mayor cantidad de estudiantes secundarios (59%) que tienen 15 o más faltas, lo que es un dato que admiten como preocupante.

Mercedes Miguel, ministra de Educación de la Ciudad

Gabriel Mraida, por su parte, expuso el modelo de atención para personas en situación de calle, que combina 90 móviles de asistencia, más de 60 Centros de Inclusión y el primer centro en Latinoamérica especializado en personas con patologías duales: salud mental y adicciones.

El énfasis, subrayó el funcionario, ya no está solo en la emergencia: el programa Red para la Autonomía articula con el sector privado para la formación en oficios y la inserción laboral. En la Ciudad remarcan que esta agenda también trabaja en conjunto con la premisa de “ley y orden” que pregona el jefe de Gobierno Jorge Macri, y que busca por un lado un equilibrio entre esos factores y la atención al ciudadano, con prioridad para los porteños. Reconocen por ejemplo el crecimiento sostenido de personas en situación de calle desde 2017, por lo que es uno de los ejes prioritarios a resolver.