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El Banco Central de la República Argentina (BCRA) compró el jueves u$s 447 millones en el mercado de cambios, la segunda adquisición diaria más elevada de 2026, apenas por debajo de los u$s 457 millones registrados el 10 de abril. Con ese resultado, la entidad acumula 96 ruedas consecutivas con saldo positivo en sus intervenciones cambiarias, lo que comprende la tercera racha más larga de la historia, y supera los u$s 9.600 millones de compras en lo que va del año, equivalente al 96% de la meta anual planteada por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Así, las reservas brutas cerraron el jueves en u$s 48.511 millones, el valor más alto en casi siete años.
Por qué esta compra del BCRA sorprende al mercado
La magnitud de la operación del jueves llamó la atención de los analistas, que apuntan a que podría explicarse, en parte, por el ingreso de divisas provenientes de alguna colocación de deuda internacional. El economista especializado en macroeconomía y estrategia financiera Iván Baumann Fonay señaló a El Cronista que “este nivel de compras es una buena noticia” y que el BCRA “está comprando a un ritmo mucho mayor que lo que esperaba el mercado cuando se anunció el programa”.
Sobre la cifra del jueves, indicó que “el número de ayer fue particularmente alto” y que “es posible que hayan entrado las divisas de alguna colocación internacional”.
El impacto, según Baumann Fonay, va más allá del dato aislado y resaltó que esto “para la economía esto es muy positivo, ya que le brinda estabilidad al esquema cambiario”. “A mayor nivel de reservas disminuye el riesgo no sólo de cambio sino de deuda y externo. Esto a su vez permite que ingresen divisas y se genera un ciclo virtuoso”, destacó.
Qué hay detrás de las compra de dólares por parte del BCRA
El contexto que permite este ritmo de acumulación es múltiple:
- Por un lado, la liquidación de la cosecha gruesa todavía no volcó su mayor volumen al mercado, lo que anticipa que la oferta de divisas podría aumentar en las próximas semanas.
- Por otro lado, las emisiones de deuda de empresas y provincias en el exterior ya superan los u$s 3.200 millones, y solo en mayo las colocaciones de obligaciones negociables superaron los u$s 1.600 millones, más que todo lo emitido en abril.
A eso se suma un factor externo que Iván Carrino, Mg. Economía, profesor adjunto FCE-UBA e investigador asociado Faro UDD destacó a El Cronista como clave: “La mejora del precio del petróleo llegó como un shock favorable internacional y le permite al BCRA comprar dólares sin que eso modifique el tipo de cambio.”
Para Carrino, las compras "hablan de la mejora de las condiciones financieras del país después de octubre de 2025 y después del estallido de la guerra en Medio Oriente”.
Carrino también explicó cómo es el mecanismo por el cual el BCRA logra comprar divisas sin generar presión inflacionaria: “El BCRA está comprando dólares y no aumenta la base monetaria, porque el Tesoro está renovando deuda siempre con más del 100% de rollover, y la diferencia en pesos la deposita en el BCRA. Todo esto puede tomarse como una creciente demanda de dinero (pesos) por parte del mercado.”
El vínculo con las metas del FMI
El desempeño del BCRA en el mercado de cambios está directamente relacionado con los compromisos asumidos ante el Fondo Monetario Internacional. A comienzos de esta semana, el FMI desembolsó u$s 1.000 millones correspondientes a la segunda revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) por u$s 20.000 millones, lo que impulsó las reservas brutas por encima de los u$s 47.000 millones antes del cierre del jueves.
Con el 96% de la meta anual de compras ya alcanzada y varios meses por delante, las proyecciones apuntan bien por encima del objetivo original. Al respecto, Carrino sostuvo que “las compras hasta el momento generan una proyección de compras totales para fin de año de u$s 24.000 millones, o sea USD 7.000 millones más de lo que el BCRA en algún momento esbozó como un escenario optimista”.
Las proyecciones oficiales, por su parte, ubican el saldo neto de compras en un rango de entre u$s 10.000 y u$s 17.000 millones para 2026, según la disponibilidad de divisas y la demanda de pesos. La distancia entre ese techo oficial y lo que anticipa el mercado privado da cuenta de cuánto mejoró el escenario desde que arrancó el año.
Tras la compra, la acumulación de reservas, el verdadero desafío para el Gobierno
Pese al optimismo que generan los números, los economistas consultados por este medio advirtieron que la segunda mitad del año plantea desafíos para el Gobierno de Javier Milei todavía deberá resolver.
“El mayor desafío será continuar con las compras y la estabilidad del tipo de cambio durante la segunda mitad del año, donde los ingresos por el sector oleaginoso son estacionalmente más bajos. Habrá que ver hasta qué punto lo que ha comenzado a entrar por energía puede complementarlo”, opinó Baumann Fonay.
En ese escenario, el dólar mayorista cerró el jueves en $ 1.410, con una suba de apenas 1,4% en el mes, por debajo de la inflación estimada para mayo. La calma cambiaria, por ahora, se sostiene y el desafío para el Gobierno pareciera ser extenderla más allá de la cosecha.