El abuelo que presentó el primer amparo a las restricciones para la compra de diez dólares para regalarle a sus dos nietos y fuera tildado de amarrete por la presidenta Cristina Fernández dijo ayer que no es agradable que le pongan a uno el mote de amarrete, pero que le encantaría reunirse con la mandataria. Sería un gusto enorme conocerla y me pongo a su servicio, dijo. El abogado Julio Cesar Durán, en diálogo con DyN, agregó: No me di cuenta que puedo ser una persona avara o amarreta, Sobre su situación profesional, dijo: Esa es la suerte que tengo laboralmente de ser abogado y puedo gastar lo que puedo. Así, respondió a la Presidenta, que en su discurso por cadena nacional, en el que prometió pesificar sus ahorros, lo tildó de un abuelito medio amarrete, porque regalarle 45 ó 49 pesos a dos nietitos, la verdad es que yo hubiera hecho un esfuercito más.