En esta noticia

El Gobierno oficializó la flexibilización de los créditos en dólares para empresas: mediante el DNU 736/2026, publicado en el Boletín Oficial, que modificó el artículo 23 del Decreto 905/02, los bancos podrán prestar hasta el 15% de sus depósitos en dólares a empresas radicadas en el país, incluidas aquellas orientadas al mercado interno cuyos ingresos están en pesos.

En ese sentido, el economista Rodolfo Santángelo advirtió que la medida no ataca el verdadero problema de la economía argentina: la escasez de pesos, no de dólares.

Santángelo explicó este sábado sobre una paradoja: mientras las exportaciones y la acumulación de reservas muestran un desempeño favorable, el consumo interno continúa paralizado. “El consumo es el actor ausente en todo esto”, sostuvo en declaraciones a Splendid AM 990.

“El problema es el crédito en pesos, no en dólares”, según Santángelo

Frente a los anuncios oficiales sobre la expansión de los préstamos en moneda extranjera, Santángelo fue tajante: no resuelve el problema de fondo. “Si vos querés mejorar lo que viene bien, mejoralo. El problema de la economía hoy es el crédito en pesos, no el crédito en dólares”, afirmó. Según explicó, el financiamiento en dólares puede ayudar a determinados sectores productivos, pero no tiene el mismo efecto sobre el consumo interno.

El economista aportó una cifra para dimensionar la escasez de pesos: “Compraron, ponele, u$s 13.000 millones en compras en el mercado en lo que va del año. Eso en pesos equivalía a $ 20 billones”. Sin embargo, señaló que el aumento efectivo de la cantidad de pesos en circulación fue “menos de un quinto” de ese monto.

Ingresos reales: 20% por debajo de hace una década

Santángelo atribuyó la debilidad del consumo al deterioro de los ingresos reales y a la falta de crédito en pesos. “Argentina ha quedado con un nivel de ingresos reales de la población que, más allá de la décima de la estadística, estamos 20% abajo de lo que estábamos hace 10 años”, sostuvo.

También cuestionó que la falta de financiamiento se presente como un problema exclusivamente privado. “El problema del crédito en pesos no viene de que el banco me prestó a mí y yo era un sinvergüenza: se origina en que la tasa de interés en agosto, septiembre y octubre fue del 80%, 90%. Es impagable”, afirmó.

Para el economista, esa brecha entre reservas y pesos en circulación responde a una política monetaria “extremadamente cautelosa”, vinculada a la dificultad para bajar la inflación. “El gobierno fracasó en un objetivo que nunca se puso: recuperar la demanda de dinero, recuperar la confianza en el peso”, planteó. “Está faltando un enfoque más pragmático sin salirse de los contenidos del modelo”, agregó.

Un crecimiento “exasperantemente lento”

Santángelo también advirtió que el ritmo actual de crecimiento es insuficiente para revertir el estancamiento de la última década. Aunque el PBI acumula dos años consecutivos de expansión, consideró que la velocidad es demasiado baja: “Dos por ciento después de una década larga donde no fuimos ni para atrás ni para adelante es exasperantemente lento”.

Comparó el caso argentino con Perú, que crece a tasas similares pero de forma sostenida en el tiempo, lo que le permite acumular ese crecimiento año tras año, algo que Argentina no logró, porque los períodos de expansión fueron anulados por caídas posteriores. “Dos por ciento después de 15 años, cero por 15 da cero”, resumió.

Sobre el mercado cambiario, relativizó el rol del Gobierno en la estabilidad del dólar y puso el foco en la oferta de divisas del sector exportador: “Yo ahí tengo una diferencia: el que mantiene tranquilo al dólar no es el Gobierno, es la fenomenal exportación”.