Se estima que cada uno de nosotros producimos seis megabytes (MB) de información digital por día y en el mundo cada minuto se generan 1.700 billones de bytes de datos (el equivalente a 360.000 discos DVD). Solo Google fabrica por día la impresionante cantidad de 25 petabytes nuevos de datos. Eso equivale a un millón de gigabytes (GB). "Too much information" cantaba el trío británico The Police en el disco Ghost in the Machine, allá por 1981. ¿Qué cantarían hoy?
La semana que pasó estuve en Las Vegas buceando en el interesante mundo del Big Data, un océano que se presenta cada vez más ancho, profundo y peligroso. Fui hasta la ciudad del pecado y los casinos para cubrir la presentación oficial de Watson Analytics, un servicio cognitivo de IBM orientado al mundo corporativo que está basado en lenguaje natural para brindar acceso instantáneo a herramientas predictivas y visuales de las empresas. El objetivo de Watson es simplificar la tarea de disciplinas con enormes bases de datos y un uso intensivo de los datos como herramienta de gestión y toma de decisiones, como las áreas de marketing, ventas, operaciones, finanzas y recursos humanos.
Según los analistas de IBM que expusieron sobre el tema, en la actualidad sólo una pequeña parte de los usuarios de negocio usan herramientas analíticas potentes para tomar sus decisiones estratégicas. Y el 80% de los datos digitales de las empresas no están estructurados, es decir, no están definidos previamente ni categorizados. El ejemplo más común son los datos que provienen de las redes sociales como Facebook y Twitter.
Con el aumento de los objetos conectados con sensores (la llamada Internet de las cosas) y el avance en la digitalización de la información, la industria del Big Data crece a paso firme. En el evento TEFcon para desarrolladores realizado en Madrid esta semana, el grupo Telefónica pronosticó que para 2023 tendremos en el mundo 20 mil millones de objetos conectados en hogares y ciudades y se propone liderar el tratamiento de información personal online para predecir comportamientos humanos.
Según un informe sobre el tema publicado por El País de España, el negocio de los datos crece a un promedio del 40% anual y aquellas empresas que adoptan sistemas para tomar decisiones estratégicas en base a sus datos, aumentan su productividad casi un 6%.
En ese sentido, la Comisión Europea y la Big Data Value Association (formada por un conjunto de multinacionales como Nokia Soluciones, Orange, Siemens, SAP, Indra, distintas universidades y el Centro alemán de investigación sobre la inteligencia artificial) anunciaron hace unas semanas que invertirán 2.500 millones de euros hasta el 2020 con el objeto de poner a Europa en la vanguardia de la carrera mundial del tratamiento masivo de datos. Se creará una asociación público-privada (APP) para llevar a cabo esta iniciativa con el objetivo de crear 100 mil nuevos puestos de trabajo hasta 2020.
La iniciativa europea también se plantea grandes desafíos. El más importante y urgente es discutir el marco jurídico en el que encuadrar las enormes bases de datos, las redes y las soluciones técnicas que se usan para capturarlas y gestionarlas. El objetivo máximo es garantizar la seguridad de todos esos datos que andan flotando en la nube. Una nube que se hace cada vez más grande y pesada y que avanza firme hacia nosotros. Una nube que pronostica tormentas.