En esta noticia

Sondeos de la vice

En el marco de una logística silenciosa y debajo de la superficie, la vicepresidenta manifestó intenciones de asistir este último sábado al acto conmemorativo por el 213º aniversario del Combate de San Lorenzo, en Santa Fe.

Victoria Villarruel le dio instrucciones a su equipo de protocolo para “tantear” cómo estaba la organización de la actividad, a cargo de la Casa Militar y la Secretaría General de la Presidencia. Esos contactos habían sido formales, pero correctos. No se le había reportado una negativa para que concurra. “Si viene, se le asignará el lugar que le corresponde por su cargo. Ni más, ni menos. Depende de ella venir”, subrayaron en Balcarce 50, aunque sin verdaderos ánimos de tenerla cerca de Javier Milei.

“Estuvo tanteando para ver si la invitaban al evento”, confirmó a El Cronista una fuente calificada de la Casa Rosada. La gestión fue ratificada por el entorno de la titular del Senado que, de igual modo, aguardaba órdenes. “Es posible que viaje, ya estuvo en 2024. Nosotros estamos listos, esperando novedades”, señaló a este medio uno de sus alfiles.

Podría haber sido el reencuentro entre el presidente y su vice, tras ocho meses sin cruzarse. La última vez ocurrió el 25 de mayo del 2025, en el acto del Tedeum en la Catedral Metropolitana. El mandatario no la saludó ni tampoco la miró. Sin embargo, no hubo respuesta de la exdiputada.

“Estuvieron averiguando de qué se trataba, pero al final no confirmaron si venían. Hasta el sábado a la mañana, ni los jefes del operativo sabían si venía o no”, expresaron, con confusión, funcionarios que colaboraron con el dispositivo.

Silencio libertario

El Gobierno fue lapidario con aquellos intendentes que subieron impuestos o que dispusieron que las tasas locales se cobren mediante las facturas de gas y luz para garantizar mayor recaudación.

De hecho, el propio ministro de Economía, Luis Caputo, autorizó la Resolución 267/2024, que prohibía esa jugada. Tras distintos amparos presentados por algunos municipios, finalmente la Cámara Federal de San Martín declaró inconstitucional la medida, por lo que volvió a regir.

Para el responsable del Palacio de Hacienda “lo hacen no solamente con fines recaudatorios, sino también políticos: obstaculizan el programa económico que lleva adelante este gobierno”. “Lo peor: cobardemente las municipalidades esconden sus aumentos en facturas de otros bienes o servicios”, acusó el funcionario, que señalaba con el dedo a los “intendentes K”.

No obstante, un municipio aliado a la Casa Rosada, que Milei visitó en enero, sacó provecho de la autorización judicial y burló la exigencia oficial.

Luego de cuatro prorrogas, el Municipio de General Pueyrredón, que cuenta con Mar del Plata y Batán, presentó a fines de enero el Presupuesto y la ordenanza fiscal e impositiva para el 2026, con una curiosa novedad.

Se trata del retiro del componente “alumbrado” de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU), que ahora pasará a ser cobrado con la factura de la empresa de luz EDEA. Es decir, lo que antes se pagaba dentro de una misma tasa, ahora se pagará de manera desdoblada y con la imposición de abonarlo con la factura del servicio eléctrico.

Lo más llamativo es que esta medida prohibida por Milei y Caputo es avalada públicamente por La Libertad Avanza, que preside el Concejo Deliberante.

Pizarrones y candidatos

Horas de definiciones en Casa Rosada. El Gobierno última las negociaciones con los sectores dialoguistas para cerrar los votos en el Senado por el proyecto de reforma laboral. Mientras todavía quedan dudas sobre qué ocurrirá con el capítulo fiscal que reclaman quitar los gobernadores, en el Patio de las Palmeras llamó la atención que los empleados pasen con un pizarrón blanco, de esos grandes que se utilizan en algunas facultades.

Ese elemento áulico entró al Ministerio del Interior, que comanda Diego Santilli, quien hace semanas viene anotando cómo vienen las negociaciones con la mayoría de las provincias. Es habitual ver esas pizarras en los despachos de los principales miembros del Gabinete. Usan fibrones de distintos colores para señalar a aquellos mandatarios o legisladores que están “adentro” y quienes aún están dubitativos. Incluso cuentan con minis representaciones del mapa del Congreso, con piezas de plástico que pueden mover para simular bancas. Así se crea el famoso poroteo.

Pablo Lapuente Escobar

En paralelo, se lo observaba por el primer piso al legislador Guillermo Montenegro, en uso de licencia como intendente en “La Feliz”. El exjuez se reunió con las dos facciones libertarias y busca consenso ante posibles cambios en Justicia, especial procura el ok de “El Jefe”. “Lo define el presidente, pero ¿A quién no le gustaría tener a alguien de su experiencia? Me encantaría”, aseveró un miembro de la mesa chica.