El equipo económico no se hizo eco hasta el momento de la ansiedad que se percibe en el mercado financiero por el prometido fin del cepo cambiario. En el acuerdo vigente con el FMI se hablaba de poner sobre la mesa un nuevo esquema cambiario a mediados de año, pero ese plazo se ha vuelto líquido.

En una charla que dio ayer ante los miembros de la Fundación Mediterránea, el ministro Luis Caputo remarcó que aunque las condiciones financieras hoy son buenas, no quieren correr riesgos ni apurar la mejora del balance del Banco Central con fondos frescos.

Caputo señaló que ante el actual ritmo de recomposición de reservas, el FMI se muestra más contemplativo y por ende, tampoco apurará las definiciones, tal como se había acordado meses atrás. En definitiva, es una suerte de empate técnico: Caputo le plantea al organismo que si ellos quieren ir rápido, necesitan dólares. Y si no va a haber plata, entonces se hará con los tiempos del Gobierno.

Luis Caputo

El ministro rechazó la posibilidad de fondearse en el mercado como potencial plan B para levantar el cepo. Reveló que no lo analizan ni aunque baje más el riesgo país o haya ofertas tentadoras. Caputo entiende que los hechos que lograron hacer bajar el dólar y recuperar el precio de los bonos no van a cambiar, y por lo tanto, el sendero de liquidación de dólares va a continuar, más allá del eventual cambio de reglas. "Hay que entender que vamos a un esquema con un peso más apreciado, no podemos darle validez a las estimaciones hechas hace cuatro meses porque el contexto cambió y no vamos a dar marcha atrás", sentenció.

En ese paso a paso se inscribe la intención de renovar el swap de monedas con China y el lanzamiento de una serie de Bopreal para desagotar la demanda futura de divisas de aquellas empresas que quieran girar dividendos. El mensaje para los exportadores es que aprovechen el blend hecho con el CCL, porque Economía apuesta a una convergencia de dólares al valor del oficial, y no a la inversa.

Si el deseo oficial es que la recuperación del salario en dólares empuje la actividad, el Gobierno debería tomar nota que tiempo no le sobra. La City puede esperar. La calle no.