Como en el fútbol, donde los goles marcados importan más que los que se evitan, en economía las mejoras o avances importan más que las crisis que se evitan. Un interesante informe del Citi trata un tema clave hoy en la Argentina de cara a las elecciones del 2027. Resta una eternidad es cierto para esos comicios pero la ansiedad financiera y política predomina.
“¿De abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo?” es el título de ese informe del banco norteamericano en el que se plantea este interrogante, clave por cierto, de si las profundas reformas impulsadas por Javier Milei cuentan con el aval de la sociedad que lo votó a tal fin (es de abajo hacia arriba) o simplemente es una imposición presidencial a la sociedad (de arriba hacia abajo).
Si uno observa la llegada de Carlos Menem al poder en 1989, el slogan imperante era el de la “revolución productiva”. El natural de La Rioja confesaba que si en la campaña decía lo que iba a hacer, no hubiera ganado las elecciones. El mensaje en campaña de Milei fue diferente.
“Creemos que la reforma está impulsada por una demanda social genuina, lo que hace probable su continuidad a pesar del creciente ruido político. Se espera que los desarrollos a corto plazo, incluyendo la disminución de la inflación, el crecimiento de las exportaciones y la renovación de la inversión, apoyen la trayectoria de la reforma” destaca el informe del Citi. Un retorno al populismo en 2027 sigue siendo un escenario de baja probabilidad, pero los inversores no lo perciben como cero. Por el nivel del riesgo país en 500 puntos, esa probabilidad es baja, cercana al 10%. Si fuera alta, estaría en 1500. ¿Se aprecia ahora la híper y default que se evitó en 2024?