Alberto Fernández tuvo asesores que le mostraron los números que lo esperaban para conducir el país: desempleo y pobreza altos, inflación también alta, recesión y deuda. Lo que no le mostraron era que a ese país ya crítico se le iba a sumar una pandemia que lo ubicaría en un escenario aún más delicado.

Es más, para dar cuenta de la crisis, no hay que recurrir a los asesores de inversión internacionales que le siguen bajando la nota a la deuda argentina. Sólo hace falta hablar con dirigentes de la oposición, algunos ex funcionarios, para que en off the record, aseguren que es difícil evaluar esta gestión en materia económica. Si la oposición no quiere juzgar el desenlace de la economía en pandemia es porque se apiada del contexto o porque no cree que, al menos en esa materia, la solución esté a la vuelta de la esquina.

Sin embargo, a pesar de la crisis, hay números para destacar. Un informe del Gobierno detalla que en los últimos siete meses, el Banco Central (BCRA) recompuso sus stocks e incrementó su poder de fuego para preservar la estabilidad cambiaria.

Desde comienzos de diciembre de 2020, cuando las reservas internacionales marcaron un mínimo de u$s 38,9 mil millones, el BCRA acumuló u$s 3,5 mil millones.

Esta dinámica de recomposición permitió que el stock de reservas internacionales se ubique en la actualidad en u$s 42,4 mil millones (al 24 de junio).

La acumulación de reservas se sostuvo en las compras netas del BCRA en el mercado de cambios. Entre diciembre de 2020 y junio de 2021 (con datos al 25 de junio), se registraron compras netas por u$s 6,97 mil millones.

Hay más: el BCRA cuenta con el 100% del margen de intervención en el mercado de futuros de dólar, lo que posibilita contener cualquier distorsión que pudiera generarse en las expectativas de depreciación y tasas de interés que surgen de esos contratos. "En efecto, la posición vendida neta a término del BCRA, que había llegado a u$s 8,4 mil millones a fines de octubre de 2020, se ubica actualmente en 0, lo que significa que los rendimientos de los contratos de futuros de dólar se encuentran alineados con el sendero del tipo de cambio oficial sin necesidad de intervención del BCRA", asegura el informe al que tuvo acceso El Cronista.

Por otro lado, ante eventuales presiones sobre la cotización implícita del tipo de cambio que surge de la compra-venta de títulos, el BCRA cuenta con un stock de bonos en dólares líquidos y con mercado que se vio reforzado luego del canje de deuda de septiembre de 2020. La posición en títulos en dólares en manos de la autoridad monetaria alcanza más de u$s 5,3 mil millones en valor efectivo.

Está claro que el Gobierno tiene problemas que vienen de arrastre y otros tantos que fue generando. También que está lejos de combatir la inflación. Pero tal vez, lo más criticable es que no crea la confianza necesaria en los privados a pesar de acordar con los acreedores (falta el Fondo Monetario) y que los números del BCRA lo acompañan.