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Rituales de fraternidad

La vigilia por el 9 de Julio en Tucumán sirvió como una oportunidad de reencuentro para Javier Milei con gobernadores, en una especie de remake de aquel Pacto de Mayo. No hubo milagro con Victoria Villarruel, pero sí un acercamiento con toda un ala dialoguista que el Gobierno venía perdiendo, agudizado por la particular defensa a Adorni.

Además de la buena recepción política y social al presidente en la provincia, el líder libertario fue agasajado puertas adentro por la gobernación. Osvaldo Jaldo le entregó un plato conmemorativo e institucional, de esos que se colocan en las paredes.

Además de las referencias por la fecha patria, sobresalió un tallado a mano de la figura de Juan Bautista Alberdi, uno de los próceres más destacados por el “León”. “De la independencia de Tucumán a la Constitución inspirada por Alberdi”, decía uno de los mensajes grabados. “La libertad como legado permanente de la Nación”, agregaba la placa, bañada en color dorado y con el nombre bien grande del jefe de Estado.

A su vez, Milei y los mandatarios provinciales recibieron un presente muy cotizado para esa fría noche. Un poncho autóctono, con el logo nacional y de color camel.

El presidente tuvo un viaje escueto, pero Villarruel y los gobernadores aprovecharon de las otras grandes bondades que ofrece el norte. En la previa de la ceremonia, fueron invitados a comer empanadas tucumanas, siempre jugosas, con carne cortada a cuchillo, cebolla, huevo duro y cebolla de verdeo. Se cocinó con horno de barro y contó con el indispensable ají.

“Vinieron con apetito los funcionarios y los gobernadores porque se comieron todooo”, exclamó con orgullo a El Cronista una fuente local de alto nivel.

“Estaban espectaculares, y con ese ají infaltable”, ratificó uno de los gobernadores invitados, que también comió, como el resto, los famosos sanguches tucumanos. Todos encantados con los atractivos provinciales, aunque uno de ellos se atragantó cuando empezaron a especular en cuanto a las promesas que volvieron a hacerse tras la llegada de Diego Santilli: “Hay una profunda desconfianza de que cumplan con la palabra”.

La titular del Senado no quiso quedar atrás con todas esas comidas emblemáticas y le sumó unas tutucas, un snack de raíces cordobesas pero adoptado en gran parte del norte. Fue uno de los regalos que recibió de los locales que asistieron a sus actividades.

Patria de día, supervivencia y hambre de noche

Al término del Tedeum en la Catedral Metropolitana, se viralizó un video de Milei cantando la marcha de San Lorenzo con un granadero a caballo, en un sentido momento patrio. Fue uno de los tantos gestos que tuvo el presidente con los uniformados, visiblemente emocionados por tal reconocimiento.

El mandatario se puso como objetivo volver a ponderar a las fuerzas, en contrapartida con algunos pasajes del kirchnerismo, y enumeró distintas muestras de aprecio y respeto. Sin embargo, para muchos de ellos la verdadera distinción y decencia no llegó en la administración libertaria, tal como esperaban.

Muchos de los soldados que saludó Milei ocupan el rango militar más bajo, con sueldos que no superan los 750 mil pesos, con actualizaciones atadas al IPC. En los mejores casos hay cabos que no llegan a los 900 mil. “Son sueldos de hambre. Resulta que con los peronistas estábamos mejor en cuanto a sueldo”, afirmó uno de los integrantes de la fuerza, con asiento en Rosada. Explica este miembro del Ejercito que muchos de sus pares están obligados a trabajar en plataformas de transporte y de delivery con el objetivo de sobrevivir.

Es algo que El Cronista ya detalló con las fuerzas de seguridad que trabajan en la Casa de Gobierno, muchos de los cuales renuncian a su placa para dedicarse a otra cosa. “De hecho, ellos cobran incluso menos que nosotros en la PFA”, aclaró uno de los efectivos consultados.

El malestar intenta manejarlo el Ministerio de Defensa, que no realizó este año el tradicional desfile por presuntos problemas presupuestarios, aunque el principal motivo esconde una fuerte tensión por la situación salarial de sus integrantes, que piden destinos lejanos para cobrar un plus de desarraigo. Quienes viven en Buenos Aires y no residen en los barrios militares, están obligados a recurrir a monoambientes o piezas en el tercer cordón del conurbano.

“Ahora dicen que nos quieren, que somos los mejores, pero haciendo la cola para esperar un aumento digno. Lo que nos dan ahora no alcanza ni para una pizza”, remató un oficial con años en el servicio cerca de los presidentes.

Sobrevivientes de Adorni

Cuesta encontrar en Casa Rosada algún rastro que certifique que el expanelista haya sido vocero o jefe de Gabinete. Nadie lo menciona con nombre y apellido, no quedan fotos y, en especial, sus principales y generosos colaboradores fueron deportados a una marginal oficina pública en el centro. Las escasas excepciones intentan no invocarlo, aunque en las charlas de café algunos compañeros los cargan con la conocida serie “Sucesor Designado”, que narra la trama un funcionario de bajo rango que sobrevive a una tragedia y escala en el poder.

Manuel Adorni renunció tras la investigación por presunto enriquecimiento ilícito. Foto: Reuters.

Mientras Santilli se apresta a una reestructuración de las distintas áreas, que implicará en una inevitable poda de funcionarios de gestiones pasadas, hay algunos pocos alfiles del contador que todavía subsisten en los pasillos. Incluso uno de ellos se lo vio en el acto por el Tedeum en Plaza de Mayo, con un marcado perfil bajo.

Se trata de Valentín Arnedo, el community manager del exministro coordinador. Es cierto que tuvo poco trabajo durante el 2026 ya que su jefe decidió pasar al ostracismo, pero durante el 2025 pudo disfrutar el rol protagónico del candidato testimonial.

El joven de 23 años, que no presentó ningún estudio universitario, había sido designado el año pasado como “coordinador Institucional de Medios” y ahora pasó a ser “coordinador de Análisis de Contenido Legislativo de la Dirección Operativa de Trámite Parlamentario de la Dirección Nacional de Asuntos Parlamentarios de la Subsecretaría de Relaciones Parlamentarias e Institucionales de la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Jefatura de Gabinete de Ministros”.

Un logro más que meritorio y digno de participar como actor de reparto en la historia que protagoniza Kiefer Sutherland.