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Las joyas pierden brillo con el uso cotidiano debido a la acumulación de grasa, sudor, restos de maquillaje y partículas contaminantes del ambiente. Aunque a simple vista puedan parecer limpias, esa película invisible es suficiente para opacar metales y piedras.

Durante años, productos como el vinagre o el bicarbonato fueron difundidos como soluciones caseras para devolverles su aspecto original. Sin embargo, especialistas en joyería advierten que su uso frecuente puede provocar micro rayones, corrosión y debilitamiento de los engarces.

Frente a esto, existe un método alternativo que permite eliminar la suciedad sin dañar las piezas, logrando un resultado más duradero y seguro.

¿Cuál es el truco definitivo para limpiar las joyas sin usar vinagre ni bicarbonato?

El procedimiento se basa en una solución compuesta por agua tibia, detergente neutro y una pequeña cantidad de amoníaco, una combinación que permite disolver tanto la grasa como la suciedad adherida al metal y a las piedras sin generar abrasión.

Ingredientes para eliminar la suciedad de las joyas:

  • Una taza de agua tibia.
  • Unas gotas de detergente neutro.
  • Una cucharadita de amoníaco.

Esta mezcla logra desprender la capa opaca que se forma con el uso diario, devolviendo a las joyas su brillo original.

La acumulación de grasa, sudor y cosméticos forma una película opaca que apaga el brillo de las joyas, incluso cuando parecen limpias a simple vista.
La acumulación de grasa, sudor y cosméticos forma una película opaca que apaga el brillo de las joyas, incluso cuando parecen limpias a simple vista.Fuente: ShutterstockNew Africa

¿Por qué esta fórmula es más segura que el vinagre o el bicarbonato?

El detergente neutro actúa sobre la grasa y los residuos orgánicos, mientras que el amoníaco elimina la película que apaga el brillo de los metales y las piedras. Al no ser abrasivos ni altamente ácidos, estos componentes limpian sin afectar la superficie de la joya.

Por el contrario, el vinagre puede erosionar lentamente el metal y el bicarbonato, por su textura granulada, puede producir micro rayones que a largo plazo hacen que las piezas se vean cada vez más opacas. Por eso, el método profesional resulta más efectivo y menos riesgoso.

¿Cómo se aplica este método para que las joyas queden como nuevas?

Las piezas deben colocarse en la mezcla durante 10 a 15 minutos, lo que permite que la solución actúe sobre la suciedad acumulada. Luego, se recomienda frotarlas suavemente con un cepillo de dientes de cerdas blandas, especialmente en zonas donde se acumulan residuos.

Después de ese paso, las joyas deben enjuagarse con agua limpia y secarse con un paño de microfibra para evitar marcas. Con este procedimiento, el metal y las piedras recuperan su aspecto luminoso sin necesidad de productos agresivos.