El fallecimiento del titular de una cuenta bancaria en Colombia suele generar incertidumbre entre los familiares, especialmente en lo relacionado con el acceso a los ahorros y el riesgo de asumir deudas ajenas. Por eso, resulta clave conocer el procedimiento legal que permite resguardar el patrimonio y actuar correctamente frente a las entidades financieras.
Tras la muerte del titular, los recursos depositados quedan inmovilizados de manera automática y las entidades bancarias solo pueden avanzar cuando se presenta la documentación que acredita la calidad de herederos. Sin la apertura formal de la sucesión, no es posible disponer del dinero, negociar obligaciones ni realizar cambios de titularidad de forma válida.
Es importante destacar que la ley colombiana permite a los herederos decidir cómo manejar la herencia. Esto determina si asumirán deudas, solo los bienes heredados o si prefieren rechazar la herencia por completo.
Aceptación y manejo de la herencia en Colombia
Los herederos pueden optar por aceptar la herencia, lo que implica recibir tanto bienes como deudas, o por aceptarla con beneficio de inventario, limitando su responsabilidad al valor de los bienes heredados. Esta decisión es clave para proteger el patrimonio y evitar comprometerse más allá de lo que corresponde.
Si no se desea asumir ninguna deuda, existe la posibilidad de rechazar la herencia. Esta opción debe registrarse formalmente para que los acreedores del fallecido no puedan reclamar a los familiares.
Puntos clave que deben tener en cuenta los herederos:
- Decidir si aceptan la herencia, con o sin beneficio de inventario.
- Iniciar el proceso de sucesión ante notaría o juez.
- Identificar claramente los bienes y deudas del fallecido.
- Registrar cualquier rechazo a la herencia de manera oficial para protegerse de reclamaciones.
Proceso de sucesión y transferencia de bienes
Para cualquier trámite posterior, es indispensable iniciar un proceso de sucesión, ya sea ante notaría o ante un juez, según corresponda. Este procedimiento identifica a los herederos y determina los bienes y deudas que conforman la herencia.
Sin la sucesión formal, los bancos no pueden negociar ni transferir la titularidad de los inmuebles o cuentas. Solo completando estos pasos los familiares podrán recibir los fondos y administrar los bienes heredados sin comprometer su patrimonio.
Además, cuando el heredero desea conservar una vivienda que tiene deuda hipotecaria, el proceso legal permite un manejo intermedio que protege sus intereses y evita que tenga que pagar de contado la totalidad del crédito. La clave es cumplir con la sucesión y los trámites legales correspondientes.