La reciente decisión del Banco de la República de elevar la tasa de interés al 11,25% volvió a encender el debate económico en Colombia. Las minutas oficiales revelaron profundas diferencias dentro de la Junta Directiva, en un contexto donde la inflación sigue siendo una preocupación central.
El documento evidenció una votación dividida: cuatro miembros respaldaron el incremento de 100 puntos básicos, dos propusieron reducir la tasa y uno optó por mantenerla. Este escenario refleja la tensión interna sobre cómo enfrentar el comportamiento de los precios y el crecimiento económico.
Según el acta, la decisión mayoritaria se sustentó en que “la inflación total en enero y febrero se situó en 5,4% y 5,3% respectivamente, por encima del nivel observado al cierre de 2025 (5,1%)”. Este dato refuerza la percepción de que las presiones inflacionarias persisten.
División en la Junta y señales de alerta por la inflación
Los directores que apoyaron el aumento señalaron que la inflación básica también mostró un repunte relevante. En el informe se indica que “la medida de inflación básica sin alimentos ni regulados aumentó a 5,4% en enero y 5,5% en febrero, superando su registro de diciembre (5,0%)”.
Además, advirtieron que las expectativas inflacionarias siguen alejadas de la meta del 3%, lo que obliga a mantener una política restrictiva para evitar un desanclaje de precios en el mediano plazo.
Críticas del Gobierno y advertencia de emergencia económica
Desde el Ejecutivo, la reacción fue inmediata. El presidente Gustavo Petro cuestionó el impacto de la medida y lanzó una advertencia directa: “si es necesario decretamos una nueva emergencia económica”.
El mandatario aseguró que el alza en las tasas está afectando sectores clave. “Se puede decir que esa decisión… nos ha llevado a casi vaticinar la muerte completa de la producción de vivienda nueva”, afirmó, al referirse a las consecuencias del endurecimiento monetario.
Medidas del Gobierno y acusaciones al sistema financiero
El jefe de Estado también acusó al banco central de favorecer intereses particulares. “Quiénes son los beneficiarios… los fondos de pensiones y cesantías… bancos comerciales… compañías de seguro”, sostuvo, señalando al sistema financiero como ganador del actual contexto.
En paralelo, el Gobierno anunció medidas para mitigar el impacto, como subsidios a fertilizantes, restricciones a exportaciones y líneas de crédito con tasas compensadas. Estas decisiones buscan contener el efecto del encarecimiento del crédito en sectores productivos.
El escenario económico queda marcado por una combinación de inflación persistente, tasas elevadas y un choque institucional que podría escalar si se concreta la advertencia de una nueva declaratoria excepcional.