En un contexto regional marcado por una de las crisis migratorias más profundas de las últimas décadas, una iniciativa inédita en América latina apuesta por convertir la movilidad humana en una oportunidad de desarrollo económico.
Se trata de Alborada Ventures, el primer fondo de inversión híbrido diseñado específicamente para apoyar negocios liderados por migrantes, que destinará hasta USD 100 mil por proyecto en su fase piloto en Colombia.
La propuesta combina capital reembolsable y no reembolsable, y tiene una meta ambiciosa: transformar el acceso al financiamiento productivo para quienes hoy están excluidos del sistema financiero tradicional.
En su primera edición, el fondo movilizará USD 3 millones, destinados a emprendimientos y empresas sociales impulsadas por migrantes venezolanos en Colombia, que es el principal país receptor con más de 2,8 millones de personas según la OIM.
Qué ofrece Alborada Ventures y quiénes pueden postularse
La convocatoria, lanzada por Radical Flexibility Fund e Innpactia, estará abierta desde el 19 de mayo hasta el 21 de julio de 2025, y se dirige a una amplia gama de iniciativas: ONGs que desarrollan modelos de negocio sostenibles, startups con producto mínimo viable, empresas tradicionales que buscan digitalizarse, y emprendimientos con más de dos años de operación.
"No es filantropía ni capital de riesgo tradicional. Es un fondo híbrido con gobernanza inclusiva y enfoque regional", explicó Jorge Antonio de la Hoz, Fund Manager de Alborada Ventures, en comunicación con El Cronista Colombia.
Todos deben cumplir una condición clave: estar liderados por o pensados para migrantes. Además del apoyo económico -que puede ir desde los USD 5 mil hasta los USD 100 mil-, los seleccionados recibirán asistencia técnica, mentoría y acompañamiento para integrarse al ecosistema empresarial y financiero.
Uno de los pilares diferenciadores del fondo es su modelo de gobernanza inclusiva, en el que participan representantes de las propias comunidades migrantes. La estructura de Alborada Ventures permite así adaptar los instrumentos financieros a las necesidades reales de los emprendedores que históricamente han sido marginados del acceso a crédito o inversión.
Por qué es necesario un fondo así en Colombia
La creación del fondo responde a un diagnóstico claro: el 90% de la población migrante trabaja en la informalidad y el 98,8% de quienes emprenden lo hacen sin seguridad social ni respaldo financiero. Esta exclusión no solo representa una injusticia social, sino también una oportunidad de inversión desaprovechada por el mercado convencional.
"Las personas migrantes contribuyen de forma significativa a las economías locales, pero siguen excluidas del acceso a capital productivo. Esa brecha, además de injusta, es una oportunidad que el mercado no ha sabido ver", añadió De la Hoz.
El diseño de la iniciativa comenzó en 2022 con un mapeo del ecosistema de financiamiento en países receptores de migración. El patrón fue evidente: negocios con impacto real y capacidad de generar ingresos eran sistemáticamente descartados por no cumplir con requisitos como garantías formales o historial crediticio.
Alborada Ventures busca cerrar esa brecha con instrumentos flexibles, capaces de adaptarse a modelos de negocio diversos, en distintas etapas de desarrollo y con enfoques innovadores en áreas como tecnología, sostenibilidad y economía circular.
Hacia una expansión regional
Aunque la fase piloto se ejecuta en Colombia, el horizonte de Alborada Ventures va mucho más allá. La proyección es movilizar USD 10 millones hacia 2026 y escalar a USD 50 millones en 2030, con presencia en países clave como Perú, Ecuador, México y República Dominicana.
La alianza entre Radical Flexibility Fund -organización global que experimenta con nuevos mecanismos financieros- e Innpactia -plataforma tecnológica que conecta proyectos sociales con financiamiento- busca demostrar que la inversión de impacto puede ser también una herramienta eficaz para la integración migrante.
Desde su enfoque innovador, Alborada Ventures propone cambiar la lógica de la ayuda humanitaria por una visión sostenible basada en la inversión. En lugar de ver a los migrantes como beneficiarios, los considera actores clave del desarrollo local y regional.
La iniciativa ya está en marcha, y las postulaciones se reciben en línea con una estructura sencilla, abierta y sin costos de participación. Un paso concreto hacia una nueva economía donde la inclusión migrante no sea un objetivo adicional, sino parte estructural de un modelo de crecimiento más justo y resiliente.
"Lo que hoy se presenta como un desafío humanitario puede convertirse en una nueva frontera de crecimiento e inclusión para América Latina y el Caribe", concluyó el Fund Manager.