El cajón de frutas y verduras de la heladera suele concentrar humedad debido al agua que liberan naturalmente los alimentos y a la condensación. Con el paso de los días, esta puede acumularse en el fondo y favorecer que algunos productos se deterioren más rápido.
Un truco sencillo consiste en colocar una o varias hojas de papel de cocina en la base del cajón. El material puede absorber parte de esa humedad y evitar que permanezca directamente en contacto con los vegetales.
No se trata de un método para conservar indefinidamente los alimentos, pero sí puede funcionar como complemento de una correcta refrigeración y almacenamiento.
¿Para qué sirve poner papel de cocina en el cajón de las verduras?
El principal objetivo es captar parte del exceso de humedad que queda dentro del compartimiento. El papel actúa como una superficie absorbente y puede ayudar a mantener el fondo más seco.
Esto resulta especialmente útil cuando se guardan verduras que conservan pequeñas cantidades de agua después del lavado o alimentos que liberan humedad durante su almacenamiento.
Además, colocar papel en la base tiene otra ventaja práctica, facilita la limpieza del cajón, ya que puede recoger pequeñas partículas de tierra, restos de hojas y líquidos que, de otra manera, quedarían directamente sobre el plástico.
Cómo utilizar correctamente este truco en la heladera
El procedimiento es muy simple. Primero hay que limpiar y secar completamente el cajón. Luego, se colocan algunas hojas de papel de cocina sobre la base antes de guardar nuevamente los alimentos.
El punto más importante es revisar periódicamente su estado. Cuando el papel esté húmedo, manchado o deteriorado, debe retirarse y reemplazarse por uno nuevo. Dejarlo mojado durante varios días puede generar el efecto contrario al buscado.
También conviene evitar guardar frutas y verduras excesivamente mojadas. Si fueron lavadas previamente, lo ideal es secarlas correctamente antes de refrigerarlas, siempre teniendo en cuenta las necesidades de conservación de cada alimento.
Así, este pequeño hábito puede ayudar a controlar la humedad acumulada, mantener más limpio el cajón y mejorar las condiciones de almacenamiento de frutas y verduras.