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Cargar el celular es una acción que la mayoría de las personas realiza todos los días sin pensar demasiado en el procedimiento. Sin embargo, especialistas advierten que el orden en que se conecta y desconecta el dispositivo puede ayudar a reducir el desgaste de algunos componentes y favorecer una mayor vida útil.

La secuencia recomendada busca minimizar pequeños picos de tensión y proteger tanto la batería como el cargador y el puerto de carga del teléfono. Aunque los dispositivos actuales incorporan sistemas de protección, adoptar este hábito puede ofrecer beneficios a largo plazo.

¿Cuál es la forma correcta de conectar y desconectar el celular?

La recomendación de los especialistas es sencilla: primero se debe conectar el cargador al tomacorriente y, una vez que esté energizado, conectar el cable al celular.

Cargar correctamente el celular puede ayudar a reducir el desgaste de la batería y del puerto de carga. (Fuente: Freepik).
Cargar correctamente el celular puede ayudar a reducir el desgaste de la batería y del puerto de carga. (Fuente: Freepik).

Al finalizar la carga, el procedimiento debe hacerse en sentido inverso. Es decir, primero retirar el cable del teléfono y luego desenchufar el cargador de la toma eléctrica.

Este orden ayuda a que la energía pase previamente por los circuitos internos del adaptador, que regulan el voltaje antes de enviarlo al dispositivo.

Por qué el orden de conexión puede proteger la batería

Cuando el cargador ya está conectado a la corriente, el suministro eléctrico se estabiliza antes de llegar al teléfono. Esto reduce la posibilidad de que pequeñas variaciones de tensión alcancen directamente la batería o los componentes electrónicos.

En cambio, si el celular ya está conectado al cable y luego se enchufa el cargador, el dispositivo puede recibir el impulso inicial que se produce al establecer la conexión eléctrica.

Aunque los cargadores modernos cuentan con sistemas de protección, los especialistas señalan que repetir este procedimiento durante años podría contribuir al desgaste gradual de algunos componentes.

Las pequeñas chispas también pueden afectar el puerto de carga

Otro aspecto que suele pasar desapercibido es la aparición de pequeños arcos eléctricos al conectar o desconectar el cargador.

Si bien estas chispas normalmente no representan un riesgo para el usuario, con el tiempo pueden favorecer la oxidación y el deterioro de los contactos metálicos.

En los antiguos conectores Lightning este desgaste podía observarse mediante terminales ennegrecidos, mientras que en los puertos USB-C la acumulación de polvo y suciedad puede acelerar el deterioro cuando se combina con conexiones frecuentes realizadas de forma inadecuada.

Los especialistas también recomiendan utilizar cargadores originales o certificados, ya que incorporan sistemas de protección frente a sobrecargas, cortocircuitos y fluctuaciones eléctricas. Además, desaconsejan mantener adaptadores deteriorados conectados permanentemente a la corriente.

Utilizar cargadores certificados y evitar el sobrecalentamiento contribuye a prolongar la vida útil del dispositivo. (Fuente: Shutterstock).
Utilizar cargadores certificados y evitar el sobrecalentamiento contribuye a prolongar la vida útil del dispositivo. (Fuente: Shutterstock).

Otros hábitos que ayudan a prolongar la vida útil de la batería

Además de respetar el orden de conexión, existen otras prácticas que pueden contribuir a conservar el rendimiento de la batería durante más tiempo.

Entre las principales recomendaciones figura evitar que el nivel de carga llegue habitualmente al 0% y procurar mantenerlo, cuando sea posible, entre el 20% y el 80%, ya que las baterías de ion-litio sufren menos estrés químico dentro de ese rango.

También conviene no dejar el teléfono conectado durante muchas horas después de alcanzar el 100%, especialmente en equipos que no disponen de funciones de carga inteligente. El calor continúa siendo uno de los factores que más acelera el envejecimiento de las baterías.

Muchos teléfonos actuales incorporan sistemas que aprenden los hábitos del usuario y ralentizan automáticamente la carga durante la noche para completar el 100% poco antes de que el dispositivo vuelva a utilizarse, una función que también ayuda a preservar la batería con el paso del tiempo.