

El descubrimiento se produjo de manera silenciosa. Guardabosques y fotógrafos naturalistas podrían encontrarse con una presencia esquiva que, durante años, muchos consideraron extinta. La noticia se propagó rápidamente y generó alertas: reapareció una de las grandes serpientes que han sido protagonistas en el ámbito de los reptiles.
Las primeras imágenes y datos fueron obtenidos de una publicación científica reciente de la National University of Singapore (NUS), la cual fue divulgada en la revista Nature in Singapore. Este documento detalla el registro en un bosque pantanoso, incluyendo evidencias fotográficas y notas de campo precisas.
Descubren la serpiente más poderosa de Asia y revelan su identidad después de 64 años
El misterio tiene nombre: Hebius petersii (Peters’ keelback). La especie fue documentada nuevamente en Singapur tras 64 años sin registros, con las primeras imágenes de un ejemplar vivo. La confirmación fue registrada en una investigación académica y posteriormente amplificada por la prensa local.
El ejemplar fue observado en la zona de Upper Seletar, en el entorno de Lorong Banir, dentro de un bosque pantanoso. Medía cerca de 50 centímetros y exhibía manchas negras sobre un dorso castaño-rojizo, según el reporte académico.

Dónde volvió a aparecer y cuál es su impacto en la ciencia del Sudeste Asiático
El registro es fundamental para entender la distribución regional. Según bases de datos taxonómicas, la especie se encuentra en Malasia, Indonesia y Singapur y su estatus global en la IUCN se clasifica como de preocupación menor (LC).
Para los investigadores, observarla nuevamente en Singapur evidenció que los remanentes de bosque húmedo todavía sostienen fauna que se consideraba extinta localmente. Este hallazgo resalta la necesidad de conservar arroyos sombreados, vegetación ribereña y corredores biológicos que mantienen cadenas tróficas esenciales.

Cómo identificar y actuar frente a la presencia de serpientes
Los rasgos descritos incluyen cabeza oscura, vientre claro y un patrón de moteado en el cuerpo. Ninguna persona debe intentar manipularla ni seguirla. Quienes se acerquen, además, deben registrar de forma segura la observación y notificar a las autoridades ambientales locales.
Para todo el mundo, el estándar es similar: ante cualquier serpiente silvestre, evite el contacto. Reporte al sistema ambiental de su región y conserve distancia. Así se protegen especies raras y, a la vez, se reduce el riesgo para las personas, un equilibrio clave para la biodiversidad urbana y rural.









