

En Colombia, las restricciones para el consumo de productos relacionados con el tabaco se ampliaron con la entrada en vigor de la Ley 2354 de 2024, que incorporó a los cigarrillos electrónicos y vapeadores dentro de las normas que ya regulaban el consumo de tabaco convencional.
La legislación establece que las autoridades pueden imponer sanciones a quienes fumen o utilicen estos dispositivos en lugares donde su uso está prohibido, con el objetivo de proteger la salud de las personas frente a la exposición involuntaria al humo o a los aerosoles que generan estos productos.
¿En qué lugares está prohibido fumar o vapear?
La normativa colombiana prohíbe el consumo de cigarrillos tradicionales y electrónicos en diferentes espacios públicos cerrados.
Entre ellos se encuentran:
- Oficinas y lugares de trabajo.
- Bares y restaurantes.
- Centros comerciales.
- Instituciones educativas.
- Hospitales y centros de salud.
- Transporte público.
- Otros espacios cerrados de acceso al público.
Con la Ley 2354 de 2024, estas restricciones dejaron de aplicarse únicamente al tabaco y pasaron a incluir también los vapeadores y demás dispositivos electrónicos para fumar.
¿De cuánto es la multa por incumplir la norma?
Las personas sorprendidas fumando o utilizando cigarrillos electrónicos en sitios donde está prohibido pueden recibir una multa tipo 3, prevista en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana.

Esta sanción puede alcanzar hasta 16 salarios mínimos diarios legales vigentes, lo que representa un valor aproximado de entre $ 752.000 y $ 933.000, dependiendo del salario mínimo aplicable y de las circunstancias de cada caso.
Las autoridades evaluarán factores como el lugar donde ocurrió la infracción y si existen otras conductas sancionables asociadas.
¿Qué ocurre con los establecimientos que permiten fumar?
La responsabilidad no recae únicamente sobre quien incumple la norma.
Cuando un establecimiento comercial permite el consumo de cigarrillos o vapeadores en lugares donde está prohibido, su propietario también puede ser sancionado.
La Ley 2354 de 2024 establece multas que van desde un salario mínimo legal mensual vigente hasta 100 salarios mínimos mensuales, según la gravedad de la infracción.
La aplicación de estas medidas corresponde a las autoridades competentes de cada municipio o distrito.
¿Por qué los vapeadores quedaron incluidos en la regulación?
Los cigarrillos electrónicos fueron desarrollados como una alternativa al consumo tradicional de tabaco. A diferencia de los cigarrillos convencionales, no producen combustión, sino un aerosol generado a partir de líquidos que pueden contener nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas.
Aunque algunas investigaciones indican que podrían representar un menor riesgo para fumadores adultos que sustituyen completamente el cigarrillo convencional, diferentes entidades de salud advierten que estos dispositivos no están exentos de riesgos.
Entre las posibles consecuencias asociadas a su consumo se encuentran:
- Dependencia a la nicotina.
- Enfermedades cardiovasculares.
- Problemas respiratorios.
- Lesiones pulmonares relacionadas con el vapeo (EVALI).
- Alteraciones en el desarrollo cerebral de adolescentes y jóvenes.
- Exposición involuntaria de terceros a los aerosoles emitidos por estos dispositivos.
Por esa razón, la legislación colombiana decidió equiparar las restricciones aplicables al tabaco tradicional con las de los cigarrillos electrónicos, reforzando los controles sobre su consumo en espacios públicos cerrados.










