

La relación estratégica entre China y Rusia entró en una nueva fase de fortalecimiento, con un aumento visible de la cooperación militar y una coordinación política cada vez más estrecha frente al escenario internacional.
El reciente contacto entre los ministros de Defensa de ambos países confirmó que la alianza ya no es solo simbólica, sino que avanza hacia acciones concretas.
En un contexto de tensiones globales y rivalidades entre grandes potencias, el acercamiento entre Pekín y Moscú despierta preocupación en Occidente. Estados Unidos observa cómo dos de sus principales competidores consolidan un eje militar que podría modificar el balance de poder a escala mundial.
China y Rusia aceleran su cooperación militar tras décadas de alianzas estratégicas
Durante una videollamada, el ministro de Defensa chino, Dong Jun, expresó la disposición de Pekín para profundizar la colaboración con Moscú, coincidiendo con los 30 años del inicio de las relaciones estratégicas y los 25 años del tratado de buena vecindad entre ambos países. Según la agencia estatal Xinhua, China busca enriquecer el contenido de la cooperación, mejorar los mecanismos de intercambio y reforzar la capacidad conjunta frente a riesgos y amenazas externas.

Dong también destacó la importancia de implementar los acuerdos alcanzados en cumbres previas y fortalecer la coordinación estratégica en todos los niveles. Del lado ruso, Andrei Belousov manifestó el interés de Moscú en avanzar tanto en el plano político como en acciones concretas, con énfasis en entrenamientos conjuntos y consultas permanentes sobre estrategia militar.
Ejercicios conjuntos y coordinación estratégica consolidan el eje Pekín-Moscú
La relación militar entre China y Rusia se sostiene en un proceso de largo plazo que incluye ejercicios conjuntos, intercambios de alto nivel y posiciones comunes en foros internacionales. De acuerdo con Xinhua, ambos países consideran clave mantener abiertos los canales de comunicación y perfeccionar los mecanismos de cooperación para responder de forma coordinada ante desafíos compartidos.

Además de los acuerdos formales, la alianza se apoya en rondas periódicas de consultas y encuentros entre autoridades militares. El objetivo declarado es aprovechar capacidades complementarias, desarrollar proyectos conjuntos y construir una estructura de defensa cada vez más integrada, capaz de adaptarse a los cambios del escenario global.
Por qué la alianza entre Rusia y China inquieta a Estados Unidos y redefine el equilibrio global
Desde la perspectiva estadounidense, el fortalecimiento del vínculo entre Pekín y Moscú representa un desafío directo a su influencia internacional. Aunque ambas potencias sostienen que su cooperación apunta a garantizar la estabilidad regional y mundial, Washington interpreta este acercamiento como un intento de contrapesar el peso militar y político de Estados Unidos y sus aliados.
La agencia Xinhua señaló que los planes bilaterales incluyen desde el intercambio de información hasta ensayos operativos y el desarrollo de capacidades conjuntas frente a amenazas emergentes. En este marco, la alianza ruso-china se proyecta como uno de los factores centrales que podrían reconfigurar el orden global, marcando una nueva etapa en la competencia entre las grandes potencias.













