Rusia comenzó a fabricar en masa una nueva arma electrónica diseñada para enfrentarse a Starlink, la red de internet satelital de Elon Musk que se convirtió en una herramienta clave para las fuerzas ucranianas durante la guerra. El sistema, denominado Volna Kupol Garant, busca interferir las comunicaciones y generar zonas donde la conexión quede afectada.
El desarrollo representa un nuevo capítulo en la guerra tecnológica entre Rusia y Ucrania. Moscú sostiene que el complejo puede utilizarse para “cegar” los satélites de Starlink mediante potentes señales de radio, mientras que especialistas advierten que sus capacidades reales y el alcance que Rusia le atribuye todavía no fueron comprobados de manera independiente.
La producción en serie podría permitir que el sistema sea desplegado en más puntos estratégicos y utilizado para dificultar las operaciones de drones ucranianos. Sin embargo, el arma también tiene importantes limitaciones y puede convertirse en un objetivo prioritario para las fuerzas de Kiev.
¿Cómo funciona el arma electrónica con la que Putin busca “cegar” a Starlink?
El Volna Kupol Garant es un sistema de guerra electrónica ruso diseñado para interferir las comunicaciones de Starlink. A diferencia de los inhibidores que apuntan directamente contra terminales ubicados en tierra, este complejo busca afectar el enlace desde el espacio: según la descripción difundida por una fuente de la industria de defensa rusa citada por TASS, dirige una señal de radio potente y concentrada hacia las antenas receptoras de los satélites en órbita baja para alterar su funcionamiento.
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) confirmó que Rusia anunció la producción en serie del sistema, aunque advirtió que Moscú está presentándolo como un avance dentro de su estrategia de guerra de información. Entre las características atribuidas al sistema aparecen:
- Un alcance estimado de unos 20 kilómetros cuadrados.
- Un costo cercano a US$1,5 millones por unidad, según la evaluación citada por ISW.
- Capacidad para operar contra los satélites, en lugar de limitarse a los equipos terrestres.
- Posibilidad de combinar varios sistemas para ampliar la zona afectada, aunque esta última capacidad forma parte de las afirmaciones rusas y no está verificada de manera independiente.
¿Por qué Putin quiere bloquear Starlink y qué tiene que ver con los drones de Ucrania?
Starlink se convirtió en una herramienta importante para las operaciones ucranianas, especialmente por su utilización en sistemas no tripulados. La conexión satelital permite mantener comunicaciones con drones a grandes distancias, por lo que interferirla puede afectar la capacidad de Ucrania para operar estos equipos y realizar ataques contra objetivos ubicados lejos de la línea del frente. El propio ISW señaló que Ucrania busca utilizar drones equipados con Starlink para alcanzar objetivos rusos a cientos de kilómetros de distancia.
Para Moscú, entonces, el objetivo no sería necesariamente dejar sin servicio a toda la constelación de SpaceX, sino crear zonas en las que la conexión resulte inutilizable o se degrade lo suficiente como para afectar las operaciones militares. El problema es que el Volna Kupol Garant parece ser principalmente estacionario, lo que limita su utilidad frente a equipos móviles, mientras que su alcance relativamente reducido obligaría a desplegar numerosos sistemas para cubrir grandes extensiones. ISW considera que esas características, sumadas a su elevado costo, representan importantes limitaciones para Rusia.
¿Puede Rusia realmente dejar a Starlink fuera de servicio?
La respuesta, por ahora, es que no hay evidencia suficiente para afirmar que Rusia pueda apagar Starlink de manera generalizada. Moscú sostiene que varios sistemas Volna Kupol Garant podrían llegar a provocar una interrupción temporal de Starlink, pero esa capacidad procede de fuentes rusas y no está confirmada de forma independiente. De hecho, ISW señala que Rusia está utilizando el anuncio de la producción en serie para presentar el sistema como una capacidad revolucionaria y reforzar la percepción de que puede proteger su territorio de los drones ucranianos.
Además, el arma tiene una vulnerabilidad importante ya que puede convertirse en un objetivo militar por sí misma. Las fuerzas ucranianas ya han atacado sistemas Volna Kupol Garant utilizando drones equipados con otras tecnologías de comunicación, y el ISW señala que su carácter estacionario limita su capacidad para proteger objetivos móviles. Por eso, la producción masiva representa un intento de Rusia por ampliar su guerra electrónica contra Starlink, pero no significa que Moscú haya encontrado una forma definitiva de inutilizar la red de Elon Musk.