La Torre Jeddah se erige como uno de los desarrollos más audaces a nivel internacional. Con una altura proyectada de 1000 metros, este rascacielos pretende convertirse en el edificio más alto del mundo y forma parte de la estrategia de Arabia Saudita para impulsar grandes proyectos de infraestructura y diversificar su economía. Actualmente, la construcción volvió a avanzar tras varios años de interrupción y la estructura ya supera los 250 metros de altura.
El proyecto integra la estrategia Visión 2030, el programa impulsado por Arabia Saudita para diversificar su economía mediante inversiones en infraestructura, turismo, tecnología y desarrollo urbano. En este marco, la torre se manifiesta como el ícono tangible de una apuesta por la arquitectura extrema, que busca integrar poder económico, diseño vanguardista y tecnología avanzada.
Un diseño audaz que redefine los límites de la arquitectura
La conceptualización del proyecto se atribuye al estudio Adrian Smith + Gordon Gill, quienes también fueron los responsables del Burj Khalifa, el rascacielos más elevado del mundo en la actualidad. Si alcanza la altura prevista de 1000 metros, superará al Burj Khalifa de Dubái (828 metros) y se convertirá en el edificio más alto del mundo.
El diseño del rascacielos se inspira en elementos naturales del desierto, presentando una silueta estilizada de cristal que minimiza el impacto del viento. El diseño contempla más de 150 plantas y un sistema de ascensores de alta velocidad para conectar los distintos niveles del edificio.
Nuevas tendencias del desarrollo urbano
La torre será el eje central de Jeddah Economic City (antes conocida como Kingdom City), un megaproyecto urbano cuya inversión estimada ronda los USD 20.000 millones. Este desarrollo incluirá hospitales, universidades, centros educativos y zonas residenciales para albergar a unas 100.000 personas, cimentando un nuevo núcleo económico en la ciudad de Yeda.
En el interior del rascacielos se hallarán residencias de lujo, oficinas, áreas comerciales y un hotel de alta gama. Uno de los principales atractivos se situará en las plantas superiores, donde se encontrará el mirador más alto del mundo, ofreciendo vistas panorámicas al mar Rojo y al entorno urbano.
La ingeniería que sostiene a un gigante: así lo lograron
La firma de ingeniería Thornton Tomasetti explicó que el diseño estructural prioriza la eficiencia y la estabilidad frente al viento. La torre se apoya sobre una losa de cimentación de cinco metros de espesor y más de 270 pilotes profundos, capaces de sostener el peso del futuro edificio más alto del mundo. Si las obras avanzan según el cronograma previsto por los desarrolladores, la Jeddah Tower podría completarse entre 2028 y 2029, momento en el que pasaría a ser el edificio más alto del mundo.
Las obras se reactivaron a comienzos de este año tras un periodo de pausa y ya alcanzan decenas de plantas en su núcleo central. Uno de los principales desafíos ha sido el manejo del hormigón a grandes alturas, una tarea que exige tecnología y precisión inéditas en proyectos de este tamaño.