Noruega ha iniciado una campaña de notificaciones a miles de propietarios para informarles que sus bienes podrían ser requeridos por las fuerzas armadas en caso de guerra o crisis de seguridad nacional. Las cartas forman parte de un plan de preparación para escenarios extremos, aunque las autoridades han aclarado que no implican una confiscación inmediata ni un cambio en la vida cotidiana de la población.
Estas notificaciones, conocidas como “requisiciones preparatorias”, se emiten bajo un marco legal que data de mediados del siglo XX y permiten al Estado saber de antemano qué recursos civiles podrían ser necesarios para la defensa del país en una situación de emergencia. Se espera que en 2026 se envíen alrededor de 13.500 cartas, tras haber entregado unas 14.000 en 2025.
El objetivo declarado por las autoridades es mejorar la preparación del país ante crisis graves, no solo por amenazas militares clásicas, sino también por riesgos híbridos como sabotajes o ciberataques. Esta estrategia se enmarca dentro de un aumento general de la alerta de seguridad en Europa, especialmente en los países del norte.
Qué contienen las cartas y cómo funcionan las requisiciones preparatorias
Las cartas enviadas a los propietarios advierten que, en caso de guerra o crisis de seguridad extrema, el Gobierno podría requerir temporalmente sus bienes para apoyar la defensa nacional. Esto incluye casas, vehículos, embarcaciones, maquinaria y otros activos que podrían ser útiles para la logística militar.
Las autoridades han señalado que estas requisiciones preparatorias no tienen efecto práctico en tiempos de paz y no restringen el uso habitual de los bienes por parte de sus dueños mientras no se active un estado de emergencia. Además, cada notificación es válida por un año y puede renovarse si las circunstancias de seguridad lo justifican.
El propósito de este sistema anticipado es evitar confusiones y demoras en caso de que una crisis se intensifique y se necesiten recursos civiles con urgencia. De esta forma, el Ejército y otras autoridades ya sabrán qué bienes están disponibles y dónde se encuentran.
El contexto de seguridad que motiva la medida en Noruega
Las autoridades noruegas han descrito la situación de seguridad actual como la más seria desde la Segunda Guerra Mundial, lo que ha llevado a reforzar tanto la preparación militar como la civil. El jefe de la Organización Logística de las Fuerzas Armadas ha insistido en la importancia de que toda la sociedad esté lista para afrontar crisis de seguridad o, en el peor de los casos, un conflicto armado.
Noruega comparte una frontera terrestre de cerca de 198 kilómetros con Rusia en el Ártico y una extensa frontera marítima, lo que lo convierte en un punto estratégico dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Esta proximidad geográfica, junto con las tensiones recientes en Europa, ha amplificado la percepción de riesgo en sectores políticos y militares.
Aunque algunos observadores han vinculado estas cartas y otras medidas de preparación con el aumento general de tensiones geopolíticas en el continente, las autoridades noruegas insisten en que se trata de pasos preventivos y de planificación logística, no de señales de un enfrentamiento inminente.