

El portaaviones nuclear USS Nimitz se prepara para protagonizar una de las últimas misiones de su extensa trayectoria dentro de la Armada de Estados Unidos. Tras más de cinco décadas de operaciones navales alrededor del mundo, el buque inició un nuevo desplazamiento que lo llevará a transitar por aguas cercanas a Sudamérica, en lo que podría convertirse en su despedida operativa antes de ser retirado.
La nave, que entró oficialmente en servicio en 1975, ha sido durante décadas uno de los símbolos más representativos del poder naval estadounidense. Su reciente salida desde la base de Bremerton, en el estado de Washington, marca el inicio de una travesía que terminará en la Base Naval de Norfolk, en la costa este del país, donde comenzará el proceso para su retiro del servicio militar.
Este movimiento ocurre mientras la marina estadounidense avanza en la renovación de su flota de portaaviones. Las nuevas unidades de la clase Gerald R. Ford están destinadas a reemplazar progresivamente a los buques más antiguos, entre ellos el Nimitz, que ya cumplió más de medio siglo de operaciones continuas.

Durante el último año se confirmaron distintos hitos en la transición hacia esta nueva generación de navíos. Mientras el portaaviones USS Gerald R. Ford ya participa en misiones internacionales, otro de los buques de esta familia, el futuro USS John F. Kennedy, completó recientemente importantes pruebas de mar.
El despliegue que podría llevar al Nimitz hasta aguas sudamericanas
La actual navegación del histórico portaaviones forma parte de un despliegue que lo llevará desde la costa oeste hasta el Atlántico. En ese recorrido, la ruta marítima podría incluir operaciones en áreas cercanas a las costas sudamericanas, dentro de la zona de responsabilidad del Comando Sur de Estados Unidos.
La presencia de un buque de estas características en la región abre la puerta a eventuales ejercicios navales con armadas locales. Este tipo de maniobras, conocidas como PASSEX, permiten que distintas fuerzas navales realicen entrenamientos conjuntos mientras comparten información operativa y capacidades estratégicas.
Un final de carrera para uno de los buques más emblemáticos de la marina
El USS Nimitz ya había completado recientemente uno de sus últimos despliegues importantes en la región del Indo-Pacífico, considerada una de las zonas estratégicas más relevantes para la seguridad internacional. Tras esa misión, el buque regresó a territorio estadounidense para iniciar el proceso previo a su inactivación.
Si finalmente se confirma su paso por aguas sudamericanas, el histórico portaaviones se sumará a una serie de operaciones recientes en la región. En los últimos años, otros buques de esta categoría también participaron en despliegues estratégicos, consolidando la presencia naval estadounidense en el hemisferio occidental antes del retiro definitivo del Nimitz.










