

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que, desde el sábado 1 de agosto de 2026, el volcán Puracé, ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos, pasó de alerta amarilla a alerta naranja tras registrar un incremento sostenido en su actividad durante las últimas semanas.
La decisión fue adoptada luego de que el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán detectara, desde el 20 de julio, variaciones significativas en distintos parámetros monitoreados, entre ellos la actividad sísmica, las emisiones de gases y ceniza, la deformación del terreno y el aumento de la temperatura.
Según explicó Nathalia Contreras, directora técnica de Geoamenazas del SGC, el cambio de alerta significa que la probabilidad de una erupción mayor aumentó en comparación con las semanas anteriores, aunque aclaró que no implica que el evento sea inminente.
Además, el organismo anunció que intensificará el monitoreo y publicará boletines diarios para informar a la población sobre la evolución del fenómeno.
Los niveles registrados en el Puracé alcanzaron máximos desde 1993
De acuerdo con el SGC, los cambios observados desde finales de julio alcanzaron valores que no se registraban desde el inicio del monitoreo instrumental del volcán, hace 33 años.
Entre los principales indicadores se destacan:
- Un incremento en la energía sísmica.
- El aumento de las emisiones de gases y ceniza.
- Temperaturas cercanas a los 140 °C en las emisiones.
- Columnas de gas y ceniza de hasta 3.400 metros sobre la cima.
- Emisiones de dióxido de azufre (SO₂) de hasta 4.200 toneladas por día.
- Concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo de hasta 688 partes por millón.
El coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, Jaime Raigosa, señaló que estos parámetros reflejan una alteración importante en el comportamiento del volcán y justifican el cambio a alerta naranja.
Qué recomendaciones emitieron las autoridades
Ante el nuevo nivel de alerta, el Servicio Geológico Colombiano pidió a la población no acercarse a los cráteres del Puracé, Piocollo y Curiquinga debido al riesgo de emisiones repentinas de gases y ceniza.
Asimismo, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) recomendó a las comunidades:
- Seguir las indicaciones de las autoridades locales.
- Activar los planes familiares y comunitarios de emergencia.
- Prepararse para eventuales evacuaciones preventivas.
- Proteger las vías respiratorias, la piel y los ojos en caso de caída de ceniza.
- Mantenerse informado únicamente a través de canales oficiales.
Por su parte, las autoridades territoriales deberán reforzar los sistemas de alerta temprana, socializar las rutas de evacuación y restringir el acceso a las zonas altas del volcán.
Qué municipios podrían verse afectados por una eventual erupción
Según el mapa de amenaza volcánica elaborado por el SGC, los municipios de Puracé, Popayán y Sotará, en el departamento del Cauca, se encuentran entre las zonas con mayor exposición ante una posible erupción de gran magnitud.
También están incluidos varios resguardos indígenas y comunidades campesinas ubicadas en el área de influencia del volcán, donde podrían presentarse fenómenos como flujos piroclásticos, caída de ceniza y lahares.
Las autoridades insistieron en que la población debe mantenerse atenta a la información oficial y participar en los mecanismos de preparación y respuesta coordinados con los organismos de gestión del riesgo.
Cómo evolucionó la actividad del Puracé en los últimos años
El volcán Puracé registra cambios graduales en su comportamiento desde 2021. En marzo de 2022 se produjo un fuerte aumento de la actividad sísmica que precedió a una erupción freática en el cráter del volcán Curiquinga.
Posteriormente, el SGC declaró la alerta naranja en mayo de 2024 por variaciones importantes en la sismicidad y la deformación del terreno. A finales de noviembre de 2025, el nivel volvió a elevarse debido al incremento de la actividad y a la reaparición de emisiones de ceniza, un fenómeno que no se observaba desde 1977.
Mientras el volcán permanezca en alerta naranja, el Servicio Geológico Colombiano continuará realizando un monitoreo permanente y difundirá reportes diarios a través de sus canales oficiales.









