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Elegir árboles de sombra para el hogar se volvió una prioridad en zonas urbanas, donde el espacio es limitado y el calor del verano golpea cada vez más fuerte. Esta planta se volvió la estrella de los jardines pequeños por su capacidad para refrescar la casa y necesitar de poco mantenimiento, incluso en épocas de sequía.

El árbol ideal para patios internos

El arce es un árbol que se destaca por su gran capacidad para dar sombra durante las épocas de calor. Su porte moderado lo convierte en una alternativa segura, ya que no levanta raíces con el paso de los años. Sus hojas son generalmente palmeadas con bordes marcados y durante la temporada de primavera y verano esbozan colores verdes. Durante el otoño, adaptan tonos amarillos, naranjas o rojizos.

Suelen tener un ritmo de crecimiento moderado y alcanzan su máximo tamaño entre los 5 y 10 años. Otra de sus características claves es que no levanta veredas ni pisos por sus raíces ideales para la casa. Es uno de los pocos árboles que tolera bien la poda, lo que significa que se puede controlar su forma y altura sin afectar la planta.

El arce se adapta bien a los periodos de sequía y al poco riego, en especial cuando ya está establecido. Durante los primeros años necesita riegos regulares, pero cuando crece puede soportar veranos calurosos con poco consumo de agua.

Su mantenimiento es simple, ya que se desarrolla bien en suelos con buen drenaje y no demanda fertilizaciones frecuentes.

Cómo plantar un arce en casa: paso a paso

  1. Elegir el lugar adecuado: seleccionar un sector del jardín con buena iluminación. Lo ideal es que reciba sol en la mañana y sombra parcial en la tarde. Se aconseja dejar al menos 2 metros de distancia de paredes o construcciones.
  2. Preparar el suelo: buscar un lugar con buen drenaje y profundo. Antes de plantar, cavar un pozo del doble del tamaño de las raíces. La tierra extraída debe ser mezclada con compost, humus de lombriz o materia orgánica para favorecer la retención de nutrientes.
  3. Colocar el arce: el cuello debe quedar a nivel del sueño. Si viene en maceta, retirarla con cuidado y aflojar las raíces externas para estimular su crecimiento.
  4. Rellenar y afirmar la tierra: realizar un riego profundo para asentar la tierra. Durante los primeros meses el riego debe ser regular, manteniendo el suelo húmedo.
  5. Proteger la base del árbol: colocar un acolchado natural (corteza u hojas secas) para regular la temperatura y evitar el crecimiento de malezas.
  6. Cuidados iniciales: si el ejemplar es joven, cuidado de los vientos fuertes. La poda debe ser realizada luego del primer mes o segundo año.