La facturación en el sector industrial en Brasil cerró el mes de agosto con un fuerte crecimiento, a pesar de que la utilización de la capacidad instalada fue inferior al promedio histórico y que retrocedió el empleo, según datos de la Confederación Nacional de Industria.
En la medición con ajuste estacional, la facturación real subió 4,8% en agosto, ante julio, lo que significó el alza mensual más importante desde febrero de 2011, y alcanzó el pico histórico desde que se iniciara la medición en 2005.
El índice de facturación está en 130,1, un crecimiento de 30% desde 2006 y una suba de 4,83% sobre diciembre de 2011. Ante agosto del año pasado, el avance fue de 7%.
La Utilización de la Capacidad Instalada (Nuci) encerró el octavo mes del año en 80,9 puntos, estable ante julio, cuya lectura fue revisada de 81,6 puntos a 80,9 puntos, también en la medición con ajuste estacional. El promedio histórico, desde 2005, es de 81,52%. El Nuci presenta una tendencia de caída desde febrero de 2011, cuando llegó a 83,3 puntos.
El empleo mostró una retracción de 0,3% en agosto, ante julio, y cayó 1% sobre agosto de 2011, en la medición con ajuste estacional. La masa salarial real también bajó en la comparación mensual, cediendo 2,6%, pero presentó un crecimiento de 4,6% sobre agosto del año pasado.
Para la CNI, los datos corroboran la expectativa de recuperación que la institución plantea para la industria en los próximos meses. Se caracteriza una mejora de la actividad, siempre recordando que el escenario general que domina la economía mundial no cambió. Lo que cambió fueron las variables domésticas y algunos estímulos, dijo el gerente ejecutivo de Política Económica de la CNI, Flavio Castelo Branco, aunque señaló que se permanecen los desafíos para mantener la productividad.
De acuerdo con Branco, el análisis positivo de la CNI es consecuencia del cambio en el ambiente macroeconómico doméstico, que incluye la alteración de la relación cambio/tasa de interés, y también capta alguna reacción a las medidas de estímulo que implementó el gobierno en los últimos meses, en especial las que se enfocaron en el segmento de bienes durables.
Para el economista jefe del Banco Fator, José Francisco de Lima Goncalves, cuando los indicadores van uno para cada lado, los números más robustos son la facturación y la renta, porque no abren mucho espacio para las discusiones acerca de la metodología de cálculo.
Pero incluso con ambos factores mostrando una variación positiva en la comparación anual, Goncalves cree que es temprano para afirmar que el sector industria entró en un período de recuperación. Estamos en un período angustiante. No se sabe si el cambio implica una recuperación firme o algún acomodamiento más liviano, afirmó. Sin embargo, Goncalves reconoce que su análisis es minoritario, porque la mayoría de los analistas cree que Brasil crecerá 1% por trimestre de ahora en adelante.
Según el economista, además de la falta de consistencia de los datos económicos, otro factor que suma a la desconfianza es la propia evaluación del Banco Central (BC), que prevé un crecimiento en 2013 por debajo de 4%. En el Informe de Inflación de septiembre, el BC estima una expansión de 3,3% para el PBI en los cuatro trimestres hasta julio del próximo año.