La ascendente demanda por cámaras digitales está estimulando a los grandes fabricantes, que normalmente importan los productos de países como Japón y Estados Unidos, a producirlos en Brasil.
Nikon, que inauguró el miércoles su subsidiaria brasileña, estudia producir a nivel local determinados modelos en algunos años. Fujifilm, que inició la producción local en 2009, planea ampliarla de dos a cinco modelos. Samsung, que comenzó a fabricar cámaras digitales en 2008, también pretende expandir las líneas producidas en Brasil.
Un estudio de la consultora GfK Retail and Technology indicó que las ventas de cámaras digitales en el sector minorista crecieron 38% el año pasado, alcanzando aproximadamente 3,5 millones de unidades. Se calcula que el mercado total asciende a 7 millones de unidades, pero la mitad de las adquisiciones se realizan en el mercado informal. Para este año, los fabricantes prevén un incremento de entre 14% y 25% de las ventas minoristas.
La japonesa Nikon, que actuaba en el país a través de las distribuidoras TTanaka y Udenio, decidió abrir una operación directa. El miércoles, anunció la instalación de su subsidiaria en Brasil -la primera de América del Sur-, con una inversión de u$s 10 millones y un equipo de 45 personas.
El presidente de Nikon Brasil, Koji Maeda, afirmó que la empresa estudia fabricar cámaras digitales en el país en los próximos años, lo que puede hacerse con planta propia o tercerizada. Vamos a comenzar por las ventas y, dependiendo del volumen que alcancemos, la empresa deberá fabricar también en Brasil, afirmó. El foco de una producción local serían cámaras compactas, que tienen más demanda y costo más bajo.
Actualmente, Nikon detenta 14% de participación en el segmento de cámaras profesionales y 1% en el de cámaras compactas, más direccionadas al consumidor común. En el mercado brasileño, de las 3,5 millones de unidades vendidas anualmente, 10% son de equipos profesionales y 90% de compactos.
La meta de Nikon para los próximos tres años es elevar su participación a 40% en el segmento de cámaras profesionales y a 15% en el de compactas. Ese crecimiento se podrá alcanzar con acciones agresivas de marketing y con la sustitución de las compras en el exterior, según Maeda. Para el total del mercado, la empresa estima un crecimiento anual promedio de 17% en los próximos tres años.
Canon, que actúa en Brasil a través de distribuidores, también evalúa instalar una fábrica en el país, afirmó el director comercial del área de cámaras de la compañía, Kaoru Ono. La expectativa para este año es ampliar 120% las ventas en Brasil.
Fujifilm, que comenzó a fabricar cámaras en Manaos en 2009, actualmente produce en el país 3 de los 11 modelos disponibles. El gerente nacional de ventas de la empresa, Sergio Takayama, afirmó que la empresa traerá otros dos modelos para fabricar a nivel local en el segundo semestre. El buen desempeño del mercado brasileño se debe a la introducción de cámaras más sofisticadas, a precios entre R$ 299 y R$ 499, y a la proliferación de marcas, que estimularon el cambio de equipos, afirmó.
Fujifilm estima que el mercado brasileño crecerá de 20% a 25% este año. La meta del fabricante es elevar 50% las ventas. Para Takayama, la demanda se sustenta por la búsqueda de equipos a bajo precio de parte de las clases más pobres y por el cambio de las cámaras existentes por modelos más recientes, con batería de litio, de parte de los sectores más acomodados.
El segmento de cámaras digitales atravesó cambios en los últimos años con el ingreso de competidores antes dedicados a otros electrónicos, como Samsung y LG. El surgimiento de nuevas marcas ayudó a reducir los precios y a elevar la oferta de productos, principalmente en redes minoristas no especializadas. De acuerdo a datos de la consultora IDC, existen en Brasil 40 marcas y 490 modelos.
Samsung comenzó a fabricar localmente a finales de 2008. El mercado brasileño puede consumir cerca de 5 millones de unidades este año, señaló el gerente senior de productos de Samsung, Henrique de Freitas. Para De Freitas, entre los factores que estimulan el aumento en la búsqueda de cámaras están la práctica de compartir imágenes en las redes sociales, el ascenso de la clase C y los precios más accesibles. Hoy, es posible encontrar cámaras de nivel intermedio en la franja de R$ 399, cuyos modelos similares costaban R$ 799 hace un año, dijo el ejecutivo.