En esta noticia

Durante más de una década, China creó islas artificiales donde antes solo existía mar abierto. A través de una operación de ingeniería marina sin precedentes, el país transformó arrecifes del mar de China Meridional en plataformas terrestres con pistas de aterrizaje, puertos militares, radares y bases logísticas que hoy son visibles incluso desde satélite.

Este proceso no solo alteró el paisaje oceánico, sino que modificó el equilibrio de poder en Asia-Pacífico, encendió disputas diplomáticas con países vecinos y encendió alarmas ambientales en la comunidad científica internacional.

China logró crear islas artificiales tras arrojar toneladas de arena al océano durante 12 años

La clave estuvo en una técnica relativamente simple pero de enorme escala: dragado masivo del fondo marino. Barcos especializados cortaron coral, succionaron arena y sedimentos, y los bombearon hacia arrecifes poco profundos hasta crear una base emergida.

Durante más de una década, China creó islas artificiales donde antes solo existía mar abierto. Imagen: archivo.

Ese material fue compactado, reforzado con muros de contención y estabilizado para soportar infraestructura pesada. Solo después comenzó la construcción visible: carreteras, hangares, radares, puertos y pistas aptas para aviones de gran porte.

Entre 2013 y 2015, China logró crear aproximadamente 12 kilómetros cuadrados de nueva tierra, una cifra que supera ampliamente lo realizado por otros países en la región durante décadas.

Por qué estas islas son estratégicas para China

Desde la visión de Pekín, estas islas cumplen funciones civiles y científicas: apoyo a la navegación, meteorología, rescate marítimo e investigación oceanográfica. Sin embargo, para potencias regionales como Filipinas, Vietnam, Japón y Taiwán, estas plataformas representan una expansión territorial encubierta con fines militares.

Los análisis de centros estratégicos internacionales indican que estas islas permiten a China:

  • Proyectar poder militar en el Pacífico
  • Controlar rutas marítimas clave para el comercio mundial
  • Tener presencia permanente en zonas en disputa
  • Reducir tiempos de respuesta ante crisis regionales

Así, las islas artificiales se convirtieron en piezas centrales del tablero geopolítico asiático.

El impacto ambiental que preocupa a científicos

El costo ambiental es uno de los aspectos más críticos. Estudios estiman la pérdida de entre 12 y 18 km² de arrecifes de coral, algunos de los ecosistemas más biodiversos del planeta.

Además, el sedimento suspendido altera las corrientes, reduce la luz solar submarina y afecta a especies que dependen de los arrecifes para sobrevivir. Incluso investigaciones chinas reconocen que la eliminación del coral es irreversible en las zonas intervenidas.

Aunque las autoridades atribuyen parte del daño al cambio climático, la comunidad científica coincide en que la construcción aceleró la degradación ecológica en la región.