Una embarcación australiana alcanzó marcó un récord mundial en velocidad de 511 km/h sobre el agua en 1978, un número que hasta 2026 sigue sin superarse. El Spirit of Australia sigue siendo hasta hoy un desafío para quienes buscan entender la ingeniería naval.
Dicho logro fue posible por un motor a reacción diseñado originalmente para aviones de combate y adaptado para funcionar en la embarcación. Hasta el presente, el barco se puede ir a observar al Australian National Maritime Museum.
Australia ganó la carrera: ¿Cómo funciona la embarcación más rápido del mundo?
Su funcionamiento es muy diferente al de una lancha convencional. No usa hélices, sino que emplea un motor a reacción Westinghouse J34, uno que originalmente fue diseñado para aviones militares en 1940. Este genera el empuje necesario para propulsarse sobre la superficie del agua.
El casco, fue diseñado para minimizar el contacto con el agua. A más de 500 km/h, la embarcación prácticamente “vuela” sobre una delgada capa de aire y agua, reduciendo la fricción y permitiendo alcanzar registros extremos.
El motor aspira grandes cantidades de aire, las comprime y las expulsa a altísima velocidad por la parte trasera, generando el empuje necesario para acelerar sobre la superficie del agua.
Es una maravilla de la ingeniería: ¿Quién lo construyo?
La persona detrás de esta obra maestra de la ingeniería fue Ken Warby. Fue quien diseñó y construyó la embarcación desde cero en el patio de su casa en Sidney.
Los motores utilizados se consiguieron en una subasta y los adquirió por 265 dólares australianos. Posteriormente desarrolló el casco usando madera y fibra de vidrio, el proyecto fue financiado por él mismo.
Adicionalmente, también fue él el encargado de conducirlo, por lo que el récord es doble por haber sido el primero en sobrevivir tales velocidades en el agua.