

Manejar con el teléfono en la mano o negarse a soplar el alcoholímetro tendrá consecuencias mucho más severas para todos los conductores en el estado de New Hampshire.
El 9 de abril, la Cámara de Representantes del estado dio luz verde a dos proyectos que elevan las multas hasta 750 dólares e incorporan la suspensión de la licencia de conducir como castigo. La gobernadora Kelly Ayotte ya anticipó que firmará ambas medidas.
El paquete legislativo apunta a dos comportamientos que las autoridades identifican como los principales factores de riesgo en las rutas del estado. Legisladores de ambos partidos respaldaron las iniciativas, que ahora esperan la firma ejecutiva para entrar en vigencia. En el caso del alcoholímetro, el Senado deberá primero validar los ajustes introducidos por la Cámara.
¿Qué multas se aplicarán por usar el celular mientras se maneja?
El nuevo esquema de penalidades por manejo distraído abandona las cifras actuales, consideradas insuficientes para modificar conductas y las reemplaza por montos progresivos que escalan con cada reincidencia. A partir de la tercera infracción, el conductor no solo paga más: también pierde el registro.
Las multas quedarían así:
- Primera vez: $ 250 (antes $ 100)
- Segunda vez: $ 500 (antes $ 250)
- Tercera vez o más: $ 750 + suspensión de licencia (antes $500)
¿Y si el celular provoca un accidente?
Si el uso del dispositivo es causa directa de un choque, se suman penalidades adicionales a las ya establecidas. La norma responde a una recomendación del equipo de seguridad vial de la propia gobernadora, que venía señalando la necesidad de reforzar los controles en este punto.

¿Qué pasa si un conductor se niega a hacer el test de alcoholemia?
Hasta ahora, rechazar la prueba de aliento frente a un agente tenía un costo relativamente bajo: seis meses de suspensión para la primera vez.
Esa ventana, que la gobernadora Ayotte calificó públicamente como un “vacío legal”, permitía que conductores en estado de ebriedad calcularan que era más conveniente negarse que someterse al control.
Con la nueva ley, ese cálculo cambia por completo:
Primera infracción
- Antes: 180 días de suspensión
- Ahora: 9 meses
Reincidentes
- Antes: 2 años de suspensión
- Ahora: 3 años
La Cámara aprobó esta medida con 259 votos a favor y 94 en contra, en una sesión que redujo la suspensión inicial propuesta por el Senado de 12 a 9 meses. Ayotte respaldó igualmente el texto final y aguarda la confirmación del Senado para proceder a la firma.













