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En tiempos donde cada vez más personas buscan soluciones simples y económicas para el hogar, un método tradicional vuelve a ganar protagonismo: la mezcla de café usado con bicarbonato de sodio.
Este recurso casero, transmitido de generación en generación, se posiciona como una alternativa accesible para combatir hormigas y cucarachas sin recurrir de inmediato a insecticidas industriales.
La clave está en aprovechar dos ingredientes comunes que casi siempre están en la cocina y que, combinados correctamente, pueden ayudar a reducir la presencia de plagas del hogar.
Para qué sirve la mezcla de café usado y bicarbonato
La combinación cumple varias funciones dentro del control doméstico de insectos:
- Ahuyentar y disminuir hormigas y cucarachas.
- Reducir el uso de productos químicos agresivos en ambientes cerrados.
- Reutilizar residuos orgánicos como el café ya preparado.
- Complementar la limpieza habitual del hogar.
- Aplicarse en sectores sensibles como cocina, baño o balcones.
Suele colocarse en zonas estratégicas donde se detecta actividad de insectos: grietas, zócalos, detrás de la heladera o cocina, cerca de desagües o en rincones poco ventilados.
Cómo actúa el café con bicarbonato contra las plagas
El mecanismo es sencillo. El café usado funciona como atrayente natural gracias a su aroma intenso. Las hormigas y cucarachas se acercan pensando que se trata de alimento.
Cuando entran en contacto con el bicarbonato de sodio, este interfiere en su sistema digestivo. Muchos insectos no pueden expulsar los gases que se generan tras ingerirlo, lo que provoca una intoxicación interna que afecta su supervivencia y reproducción.
Aunque no reemplaza un tratamiento profesional en casos graves, este método puede ayudar a controlar focos pequeños o iniciales de infestación.
Cómo aplicar la mezcla correctamente y evitar errores
Para que el truco sea efectivo, es importante seguir ciertos pasos:
- Secar completamente el café usado antes de mezclarlo.
- Combinar partes iguales de café seco y bicarbonato de sodio.
- Colocar pequeñas porciones en tapas, cartones o recipientes bajos.
- Ubicar la preparación en los sectores donde se observe movimiento de insectos.
- Renovar la mezcla cada 2 o 3 días para mantener su efecto.
Cuáles son los beneficios y precauciones a tener en cuenta
Entre las principales ventajas de este método casero se destacan:
- Menor toxicidad, ya que no libera vapores fuertes.
- Bajo costo, porque reutiliza café que normalmente se descarta.
- Aplicación sencilla y rápida.
- Alternativa más ecológica frente a insecticidas comerciales.
Sin embargo, conviene tomar algunas precauciones:
- No dejar la mezcla al alcance de mascotas o niños.
- No usarla como único método si existe una infestación severa.
- Mantener la limpieza constante para eliminar otras fuentes de alimento.
El uso de bicarbonato para combatir plagas se basa en una reacción química que afecta a ciertos insectos, y al combinarlo con café —que actúa como señuelo— se potencia su alcance. Como todo truco casero, funciona mejor cuando se complementa con higiene profunda y prevención continua.