

Barbra Streisand donó en 1993 una finca de casi 9 hectáreas en Malibú, California, tasada en US$15 millones, con cinco viviendas y amplios espacios exteriores, la cual pasó a manos de una agencia pública con fines vinculados a la conservación ambiental para convertirla en un parque.
La donación fue realizada hace 32 años y en diciembre de 2026 se cumplirán 33 desde que la artista cedió la propiedad a causa de una iniciativa que buscaba transformar la antigua residencia privada en un espacio dedicado a la investigación y la educación ambiental, con el objetivo de contribuir a la protección del entorno natural de las montañas de Santa Mónica.
Con el paso del tiempo, la finca pasó a conocerse como Ramirez Canyon Park, un parque adaptado a actividades de conservación, educación y recreación regulada con condiciones específicas de acceso y uso, según detallan los documentos de la Comisión Costera de California.
Barbra Streisand donó su finca de casi 9 hectáreas valuada en US$15 millones hace 32 años
Antes de donar la finca en 1993, la cantante y actriz Barbra Streisand había intentado venderla seis años atrás, pero sin éxito alguno, decidió entregar el predio a Santa Monica Mountains Conservacy, una agencia estatal dedicada a adquirir terrenos para espacios naturales y promover la educación ambiental. El terreno de casi 9 hectáreas contaba con cinco viviendas distribuidas en seis lotes, caminos, jardines, huertas, una piscina, cancha de tenis y distintos espacios exteriores, según el informe de la Comisión Costera de California de marzo de 2000, que evaluó los usos previstos para la propiedad.

El proyecto recibió originalmente el nombre de Streisand Center of Conservacy Studies, en referencia a la artista y al objetivo de impulsar estudios sobre el cuidado del territorio.
De residencia de lujo a parque de conservación en California: qué pasó con la finca que donó Barbra Streisand
Con el tiempo, la propiedad pasó a llamarse Ramirez Canyon Park con funciones administrativas y de apoyo a las actividades del parque relacionadas con la conservación y educación ambiental, según la Comisión Costera de California. Entre los cambios de la finca figuraban la creación de senderos y zonas de picnic, visitas guiadas, encuentros de grupos pequeños y programas de divulgación para adultos mayores, jóvenes de comunidades desfavorecidas y personas con discapacidad.
En este sentido, la propiedad está abierta al público, pero con restricciones, ya que según la información institucional de la Santa Monica Mountains Conservancy, el ingreso a la finca está limitado a visitas con cita previa. Esta medida responde a las condiciones particulares del predio, ubicado al final de Ramirez Canyon Road, una zona residencial con acceso vehicular restringido.












