Un equipo internacional confirmó la existencia de GJ 251 c, una supertierra cercana ubicada en el “vecindario cósmico” de la Tierra, lo suficientemente próxima como para ser estudiada con los telescopios de próxima generación.
Este planeta, que orbita una estrella tenue en la constelación de Géminis, reúne condiciones que lo convierten en uno de los candidatos más prometedores en la carrera por encontrar vida fuera del sistema solar.
Dónde está y cómo es GJ 251 c
El planeta GJ 251 c se encuentra a unos 18,2 años luz de la Tierra, orbitando la estrella Gliese 251, una enana roja fría y poco luminosa situada en la constelación de Géminis .
Entre sus principales características, los científicos destacan:
- Tiene una masa cercana a 3,8 – 4 veces la de la Tierra, lo que lo clasifica como una supertierra
- Es probablemente un planeta rocoso, no gaseoso
- Completa una órbita alrededor de su estrella cada 53,6 días
- Se ubica dentro de la zona habitable, donde podría existir agua líquida
Su estrella anfitriona es mucho más débil que el Sol, con apenas una fracción de su energía, lo que obliga a que los planetas estén más cerca para recibir calor suficiente .
Cómo fue detectado este planeta invisible
A diferencia de lo que muchos imaginan, este mundo no fue fotografiado. Su descubrimiento se logró mediante el método de velocidad radial, que mide el pequeño “tirón gravitatorio” que un planeta ejerce sobre su estrella.
Los científicos analizaron durante casi dos décadas datos recolectados por instrumentos de alta precisión como el Habitable-Zone Planet Finder y el espectrómetro NEID .
Gracias a estas observaciones, detectaron una señal periódica que reveló:
- Un movimiento estelar repetido cada 54 días
- La presencia de un planeta más masivo que la Tierra
- Una señal estable, diferenciada del “ruido” generado por la propia estrella
Este tipo de técnica es clave para encontrar exoplanetas cercanos que aún no pueden observarse directamente.
¿Puede haber vida? Lo que dicen los modelos científicos
Aunque su ubicación en la zona habitable es prometedora, los expertos advierten que esto no garantiza condiciones aptas para la vida. Todo depende de su atmósfera.
Los modelos actuales plantean distintos escenarios:
- Con una atmósfera similar a la Tierra, sería un mundo helado y hostil
- Con mayor presencia de CO₂, podría tener océanos líquidos y temperaturas estables
- Con una atmósfera densa tipo mini-Neptuno, sería un planeta extremadamente caliente
Por eso, el verdadero objetivo ahora es analizar su composición atmosférica.
La gran ventaja es su cercanía: GJ 251 c ya es considerado uno de los mejores candidatos para ser estudiado por telescopios gigantes que podrían detectar vapor de agua, dióxido de carbono o incluso biofirmas.