“Uruguay necesita un shock de inversión en infraestructura” para el sistema sanitario. Se trata de uno de los grandes desafíos que tendrá el gobierno en los próximos años, aseguró Lustemberg durante su exposición en la jornada académica sobre el Sistema Nacional Integrado de Salud.

La ministra confirmó que, junto con el presidente Yamandú Orsi y el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, solicitaron una auditoría al CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, para identificar oportunidades de obtención de recursos y puntos débiles en el sistema actual.

Esta auditoría -encabezada por el exministro y economista Fernando Lorenzo- aborda también sobre modelos de financiamiento convenientes con los cuales puedan presentarse los prestadores, fortalecidos por la rectoría del Ministerio de Salud en un esquema que integre lo público y lo privado con una lógica territorial.

“Los recursos en salud avanzan de una forma innovadora y aceleradora en el tiempo, nos van desafiando”, afirmó la ministra, y sumó a la lista de desafíos el envejecimiento de la población.

Unificar el sistema de salud

Por esta razón, se “va a requerir que todos nos pongamos de acuerdo un unificar y analizar” el sistema de salud, más allá de “la libre competencia” y el marco normativo existente, dijo Lustemberg.

“Vamos a tener que hacer un shock de inversión en infraestructura”, insistió la jerarca. “Para eso estamos trabajando, estamos viendo qué tener de infraestructura edilicia, de infraestructura en tecnología, de infraestructura en sistemas de información, con la inteligencia artificial como un eje más a consolidar”.

Lustemberg dijo que también se estudian cuáles sería las restricciones “para ver que no impacte en la carga fiscal”, además de considerar qué aspectos necesitará un marco legislativo.

En ese sentido, sostuvo que “laudar a nivel político y ver qué posibilidades económicas tenemos” será fundamental, “porque es uno de los desafíos más importantes”.

Entró en vigencia la ley de eutanasia

Por otra parte, entró en vigencia la ley de eutanasia a partir de la publicación del protocolo de aplicación, el cual “se elaboró con mucha seriedad, cuidado y responsabilidad”, según dijo la ministra.

La jerarca explicó que el eje fundamental sobre el cual se basó el trabajo técnico de los últimos meses es “garantizar con absoluta rigurosidad que el derecho de la persona que solicita la eutanasia resulte completamente amparado”, y que el procedimiento se realice en condiciones seguras, respetuosas y acordes a la voluntad del paciente.

Este protocolo contempla la solicitud, intervención de médico actuante y de médico consultante, manifestación de la voluntad de forma personal y escrita, ratificación y cumplimiento y establece las especialidades médicas que deben intervenir y los cuidados para asegurar la objetividad, además de la eventualidad de la participación de una junta médica prevista por la ley.

Además, profundiza en las formas de expresión de voluntad y en la libertad del paciente en todo momento, incluso para revocar su decisión inicial o para elegir aspectos del procedimiento tales como si el procedimiento se llevará a cabo en dependencias de salud o en el domicilio o si el paciente desea estar acompañado o no durante el mismo.

También se especifican definiciones respecto de qué se entiende por patología o condición clínica, así como por los conceptos de “irreversible e incurable” y “sufrimientos que resulten insoportables”, entre otros; con el fin de “determinar con un criterio estricto quiénes podrían estar alcanzados por la norma”.