Plaza Canning busca emplazarse como un polo gastronómico, punto de esparcimiento, arte y relax. Para quienes viven por la zona, es parte de la vida cotidiana, articulándose a modo de un pequeño pueblo. Es que allí conviven distintos locales gastronómicos (con cocina peruana, italiana, japonesa, mediterránea, grill americano, heladerías, cafeterías y casas de té), locales de diseño, indumentaria, muebles y oficinas, exposición de arte, banco, librería y salón de belleza. En junio de este año, se sumó el mercado de productores Sabe la Tierra.
