La sesión de alto voltaje que se produjo en el Senado este jueves dinamitó los puentes de diálogo entre la Casa Rosada y los gobernadores, anotó otra traición de la vicepresidente Victoria Villarruel y dejó la mancha de lo que podrían ser 5 vetos presidenciales de Javier Milei en pleno año electoral. Sin recursos para controlar al Congreso, el Gobierno apelará a los reglamentos para dar la discusión y amenaza con judicializar todo.